
Gobierno autoriza plan piloto de aspersión aérea con nuevo químico contra los cultivos de coca
Después de más de una década de suspensión de la aspersión aérea para combatir los cultivos de uso ilícito, Colombia avanza en un plan piloto que contempla el uso de glufosinato de amonio, un herbicida diferente al glifosato. La medida fue autorizada por el Consejo Nacional de Estupefacientes y estará a cargo de la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional, bajo condiciones ambientales, sanitarias, operativas y de seguridad específicas.
De acuerdo con la información conocida, el piloto tendrá una duración máxima de siete días y podrá intervenir hasta 1.000 hectáreas efectivamente tratadas. La operación se realizará mediante aeronaves tripuladas y estará concentrada en un área previamente seleccionada. La Policía confirmó que el ejercicio se desarrollará en Putumayo, dentro de la estrategia Esmeralda Plus, utilizando dos aeronaves AT-802.
Las autoridades han señalado que el objetivo de esta fase experimental es obtener información científica y técnica sobre la eficacia del producto, la precisión de las aplicaciones aéreas y los posibles efectos asociados a la deriva del herbicida. Los resultados serán utilizados para evaluar la pertinencia de este mecanismo como una eventual herramienta para enfrentar los cultivos ilícitos.
El Gobierno ha aclarado que el plan piloto no equivale a la reanudación de un programa nacional de aspersión aérea. La resolución establece que se trata de una fase experimental, controlada y temporal, por lo que cualquier decisión posterior deberá depender de los resultados obtenidos y del cumplimiento de los requisitos establecidos por las autoridades competentes.
La medida ocurre pocos días después de que el Gobierno derogara la Resolución 6 de 2015, que había ordenado suspender el uso del glifosato en operaciones de erradicación de cultivos ilícitos mediante aspersión aérea. Esa decisión volvió a abrir el debate sobre la posibilidad de utilizar nuevamente este herbicida, aunque hasta el momento el piloto anunciado se realizará con glufosinato de amonio y no con glifosato.
El antecedente se remonta a 2015, cuando se suspendió la aspersión aérea con glifosato por las preocupaciones relacionadas con sus posibles efectos sobre la salud y el medio ambiente. Posteriormente, la Corte Constitucional estableció una serie de condiciones que deben ser observadas ante cualquier eventual reactivación de este tipo de operaciones, entre ellas evaluaciones científicas independientes y controles ambientales y sanitarios.
En el caso del nuevo piloto, las zonas con protección ambiental, ecosistemas sensibles y determinados territorios de comunidades étnicas estarán excluidos. La Policía también indicó que, ante una posible afectación a comunidades afrodescendientes, territorios colectivos u otros grupos sujetos a especial protección, la operación deberá ser suspendida en el polígono correspondiente.
Uno de los aspectos que genera debate es precisamente el comportamiento del glufosinato de amonio cuando es aplicado desde aeronaves. El Colombiano señala que, aunque este producto tiene usos agrícolas, existen diferencias entre su utilización convencional y una eventual aplicación aérea sobre zonas de cultivos de coca, donde las condiciones de topografía, clima, presencia de población y ecosistemas pueden ser distintas. Un informe citado por ese medio advierte que la evidencia disponible no permite trasladar automáticamente las conclusiones de la agricultura comercial al escenario de erradicación aérea en Colombia.
Otro elemento de discusión está relacionado con la clasificación toxicológica. Según información citada por EFE y El Colombiano, el glufosinato de amonio está clasificado por la Organización Mundial de la Salud en la categoría II, correspondiente a productos considerados moderadamente peligrosos, mientras que el glifosato aparece en una categoría III, de menor peligrosidad dentro de esa clasificación.
La eventual expansión de esta estrategia también deberá considerar las decisiones de la Corte Constitucional sobre la participación de las comunidades y la protección de la salud y el medio ambiente. Entre los requisitos señalados se encuentran conceptos y autorizaciones de entidades como el Instituto Nacional de Salud, el ICA, Aerocivil y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, además de los procesos de consulta previa cuando correspondan.
Con este plan piloto, el Gobierno busca evaluar una alternativa para enfrentar los cultivos ilícitos sin recurrir, por ahora, al glifosato. El resultado de las pruebas será determinante para establecer si el glufosinato de amonio puede convertirse en una herramienta adicional de erradicación aérea. Por el momento, Colombia avanza hacia una nueva etapa de evaluación de esta estrategia, pero la aspersión aérea no ha sido reactivada como un programa nacional permanente.



