
El Oriente Antioqueño se caracteriza por ser biodiverso, flora, fauna y cientos de fuentes hídricas, cada una sorprende con su particularidad y belleza, Charco Negro en el municipio de Granada no es la excepción.
Granada es un municipio de Colombia, localizado en la subregión del Oriente Antioqueño. Limita por el norte con los municipios de Guatapé y San Carlos, por el este con los municipios de San Carlos y San Luis, por el sur con el municipio de Cocorná, y por el oeste con el municipio de Santuario.

Charco Negro es un atractivo natural del municipio, es un charco de agua natural, el cual tiene una profundidad de 2 metros, en medio del verdor del campo. Este lugar cuenta con un clima agradable y el charco es apto para el disfrute de sus aguas, acompañado de hermosos paisajes que lo hacen un lugar mágico escondido entre las montañas.
Recibe su nombre, debido a que el color de sus aguas entre los años 80-90, eran de color negro.

Ubicación
Charco Negro está ubicado a 25 kilómetros del área urbana de Granada y a 1 kilómetro de la zona urbana del corregimiento de Santa Ana, sobre la quebrada Buena Vista.
Para llegar a él, se recorre 1 hora y 30 minutos sobre vía destapada, después de dejar la carretera que lleva al área urbana de Granada, se continua por la carretera que se dirige hacia Santa Ana.
Recorrido
Por la vía que conecta a Granada con el municipio de San Carlos, se cruza por las veredas El Concilio, La Honda y La Primavera disfrutando la belleza hídrica de la región por la Quebrada Minitas, provista de fondos arenosos y aguas cristalinas. Luego se avanza hacia la Vereda La Quiebra, allí se encuentra un desvío a la derecha para bajar, hasta el Corregimiento Santa Ana.
El Corregimiento de Santa Ana
El Corregimiento de Santa Ana fue un territorio disputado por la guerra, pero hoy es un pueblo que renace en paz. Si visitas Charco Negro, te encontraras con una maravillosa comunidad que tiene las manos abiertas para compartir la maravilla natural que tienen en sus veredas.
“Nos negamos a morir y poco a poco revivimos…
Este es un pueblo que padeció bajo el destello fulgurante y trágico de las armas que acabaron con la vida de sus habitantes. Un pueblo que se aferra ferozmente a la vida porque varias veces fue acariciado por la muerte. Esta es Santa Ana, que renace en la esperanza.”











