
La Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare) presentó el Plan de Gestión Ambiental Regional (PGAR) 2027-2040, denominado “Cuidar nuestra casa común”, un instrumento de planificación que establece las principales apuestas y estrategias para orientar la gestión ambiental durante los próximos 14 años en los 26 municipios de su jurisdicción.
El documento plantea una hoja de ruta para abordar los principales desafíos ambientales del territorio, con énfasis en la protección de las fuentes hídricas, la conservación de la biodiversidad, la recuperación de los ecosistemas, el ordenamiento territorial, la adaptación al cambio climático y el fortalecimiento de las economías sostenibles.
El PGAR está estructurado en seis líneas estratégicas, 16 programas y 44 proyectos, que buscan articular el trabajo de las instituciones, las administraciones municipales, los sectores productivos y las comunidades en torno a las prioridades ambientales de la región.
Las seis líneas estratégicas son: Agua y ambiente sano para la vida, enfocada en la protección de las fuentes hídricas, el saneamiento y la gestión de residuos; Territorios biodiversos, orientada a la conservación y restauración de los ecosistemas; Habitar con equilibrio, que busca promover una ocupación responsable del territorio y fortalecer la gestión del riesgo; Economías para la sostenibilidad, dirigida a impulsar actividades productivas compatibles con la protección ambiental; Tejiendo región, que promueve la participación ciudadana y la educación ambiental; y Gobernar con la naturaleza, centrada en el ejercicio de la autoridad ambiental y la articulación institucional.
Uno de los componentes del plan es la creación de un Sistema de Gobernanza Ambiental Regional, que estará integrado por un Consejo Asesor Jurisdiccional-Regional, cinco consejos asesores subregionales y una Gerencia que ejercerá la secretaría técnica. Estos espacios corresponderán a las subregiones de Valles de San Nicolás, Aguas, Bosques, Páramo y Porce Nus.
Según Cornare, esta estructura permitirá mantener la participación de las comunidades, las instituciones, las administraciones municipales y el sector productivo durante las etapas de implementación, seguimiento y evaluación del plan, además de incorporar las particularidades y necesidades de cada subregión.
La actualización del instrumento fue liderada por Cornare con el acompañamiento metodológico del Instituto de Estudios Regionales (INER) de la Universidad de Antioquia. Su construcción se desarrolló durante 2025 y 2026 mediante 28 espacios de diálogo y participación, en los que intervinieron 2.172 personas, entre representantes de comunidades, alcaldías, organizaciones ambientales, empresarios, jóvenes, academia, periodistas y otros sectores del territorio.
En la etapa final también se adelantó un proceso de consulta pública, durante el cual la ciudadanía y los actores interesados tuvieron la posibilidad de presentar observaciones, comentarios y recomendaciones sobre el documento técnico, el proyecto de acuerdo para su adopción y sus respectivos anexos. De acuerdo con la corporación, estos aportes fueron revisados y valorados técnicamente para realizar ajustes a la versión final.
El PGAR 2027-2040 también tendrá implicaciones para la planificación de los municipios de la jurisdicción, pues sus líneas estratégicas servirán como referente para la formulación de los planes de desarrollo y la actualización de los planes de ordenamiento territorial, buscando que las decisiones locales estén articuladas con los desafíos ambientales de alcance regional.
Con este instrumento, Cornare proyecta una visión de territorio hacia 2040 que contempla la conservación y recuperación de los ecosistemas, la protección del agua, una mayor participación ciudadana y el desarrollo de actividades económicas que tengan en cuenta los recursos naturales.
El documento completo del Plan de Gestión Ambiental Regional 2027-2040 y sus anexos pueden consultarse a través de los canales oficiales de Cornare.



