
Después de más de siete años de restricciones, los propietarios de 361 terrenos ubicados en siete veredas cercanas al Aeropuerto José María Córdova, en Rionegro, celebran el levantamiento de las afectaciones que impedían la disposición libre de sus inmuebles.
La decisión, instruida por la Superintendencia de Notariado y Registro, fue gestionada por la Personería de Rionegro a través de una acción de tutela, argumentando que se habían vencido los términos legales para mantener los congelamientos. El personero municipal, Jorge Luis Restrepo, explicó que ahora los propietarios pueden tramitar la desafectación de utilidad pública, lo que les permitirá vender, legalizar, ampliar o solicitar licencias para sus predios.


Sin embargo, el debate sobre la construcción de una segunda pista para el aeropuerto sigue abierto. Según declaraciones del secretario de Infraestructura de Antioquia, Horacio Gallón, en el mes de mayo, la desafectación representa un retroceso en los planes de expansión aeroportuaria. Por su parte, la comunidad, a través de la veeduría VIDA JMC, seguía exigiendo claridad, alegando que, aunque la ley establece la desafectación automática después de seis años sin uso, las anotaciones de afectación aún permanecen en los certificados de tradición.
Luis Enrique Correa, abogado y propietario afectado había señalado a este medio que que esta situación ha generado incertidumbre y limitaciones económicas para los propietarios: “No podemos construir, mejorar ni vender. Incluso, nos niegan subsidios para mejoras de vivienda”.
La Aeronáutica Civil ha señalado que la afectación inicial, que cubría 764 hectáreas, fue reducida a 412 hectáreas gracias a las gestiones de la comunidad. No obstante, la controversia persiste, especialmente por la reciente actualización del plan maestro, que podría incluir nuevos polígonos de afectación.
La comunidad espera que estas resoluciones marquen un precedente para garantizar sus derechos, mientras el futuro de la segunda pista sigue siendo motivo de discusión en Rionegro.



