
Más de 12 familias venezolanas han llegado a Medellín desde Chile por temor a ser deportadas
Chile ya no es el destino que fue para cientos de venezolanos. Las reglas cambiaron con la llegada del nuevo gobierno de José Antonio Kast. Y ahora, varias familias están empacando nuevamente sus maletas. El nuevo rumbo, en muchos casos, es Medellín.
En las últimas semanas, la Personería Distrital de la capital antioqueña ha recibido a por lo menos doce familias que vivieron en el país austral durante dos o tres años, según informó Telemedellín. Estas no fueron devueltas en vuelos oficiales, tomaron decisión de salir por voluntad propia por el giro radical en la política migratoria chilena que, según quienes huyen, ha empezado a tratar a los extranjeros como delincuentes.
“Ellos mismos cuentan que prefieren Colombia porque tienen parientes que los reciben y porque aquí ven factible ponerse al día con los papeles”, señaló Adriana María Giraldo, coordinadora del Grupo Especial de Asuntos Étnicos, Migrantes y Refugiados de la Personería de Medellín.
A la fecha, más de 220 venezolanos este año han sido deportados desde Chile por el aeropuerto de Rionegro. Las expulsiones han recaído sobre quienes tenían órdenes de salida del país, ya sea por delitos comunes, infracciones migratorias o vínculos con el narcotráfico. En la última semana, de 40 deportados, 19 eran venezolanos.
Las doce familias que ya están en Medellín viven por sus propios medios: en casas de familiares o en arriendos que ellas mismas pagan. La Personería les ha tendido una mano con orientación legal y apoyo psicosocial, pero no les ha dado alojamiento. Los albergues de la ciudad, destinados a víctimas y desplazados, llevan semanas al 100% de su capacidad.
El fenómeno, aunque por ahora pequeño, empieza a dibujarse en el panorama de las autoridades ya que puede representar el inicio de una nueva ola migratoria a gran escala, no solo en la ciudad, sino en la región.



