
Preocupados se encuentra el personal de controladores del aeropuerto José María Córdova, ya que manifiesta que sus equipos están muy deteriorados, lo que impide el óptimo desarrollo de sus funciones, situación que puede poner en riesgo el futuro de la operación de la base aérea.
Óscar Pérez, presidente de la Asociación de Controladores Aéreos de Antioquia, señala que, a través de oficios y derechos de petición, ellos han expresado su intranquilidad a la Unidad Administrativa de la Aeronáutica Civil, con la finalidad que se le dé prioridad a esta situación.
Dentro de las peticiones, se destaca, el cambio de unas pantallas que ya están obsoletas, el desgaste de audífonos y la actualización de un software caduco para la operación del sistema. «Este tipo de cosas que estamos solicitando, es ante la dirección de tele comunicaciones de la Aeronáutica civil, que nos suministren esos elementos con carácter urgente, lo de las pantallas de carácter urgente, lo de los audífonos es carácter urgente», señaló Pérez.
Según cuenta, el software que manejan los controladores de Bogotá tiene a su disposición un sistema de colores que ofrece datos meteorológicos en tiempo real para informar a los aviones. Pero los controladores del José María tienen que esperar a que algún colega de Bogotá les mande un pantallazo por celular, lo cual es una medida precaria para brindar apoyo a la tripulación.
De igual forma, se enfatiza que los controladores llevan cinco años pidiendo unas pantallas de radar cuyo valor no superaría los $300 millones.
Óscar Pérez, manifiesta que se ha venido vendiendo la necesidad de una segunda pista, pero primero se debe solucionar los problemas con la operación aeronáutica para así potenciar el aeropuerto, “pueden llenar el aeropuerto de pistas, pero si no hay gestión de la operación aérea, lo único que van a hacer es gastar miles de millones para seguir en las mismas”, precisa.
Respecto a estas denuncias, la Aeronáutica Civil dice qué está analizando la situación y que se pronunciará.



