
Guerras y virus cuarentenarios asolan el mundo
Por: José Eliécer Palomino Rojas
Las enfermedades cuarentenarias, han asolado antiguamente el mundo en el recorrido de la historia, con epidemias, virus terriblemente letales. Las medidas que se tomaban en otros tiempos, para evitar su propagación, no tenían siempre una verdadera eficacia, porque los descubrimientos que poseían aplicaciones directas en medicina y cirugía eran escasos, ya que los títulos que facultaban para ejercer la medicina eran basados en una formación teórica, pero al tener que intervenir ante los conflictos bélicos que se iban presentando, tuvieron poco a poco que ir realizando y aplicando los intereses por realizar cirugías cada vez más agresivas, dedicadas a patologías menos importantes como: heridas, sangrías, fracturas en huesos y dientes, úlceras, cataratas, cálculos, hernias etc.., con resultados mediocres.
Ante las enfermedades cuarentenarias como: la Peste Negra, o Peste Bubónica que se produjo en Francia en la región de Marsella(1720), reconocida por el hinchamiento y la supuración de los ganglios linfáticos en los ojos y en los órganos sexuales, posiblemente ocasionada por el germen cuyo depósito animal estaba constituido por variados roedores, que se transmitía al ser humano por medio de las pulgas de las ratas negras o por sus mordeduras ocasionaba a la gran parte de los habitantes su desaparición en el planeta.
La Peste Negra según estudios se identificaba por hemorragias múltiples(peste pulmonar), en gran extremo era contagiosa, que en tres días mataba a las personas antes de la aparición de los sulfamidas y de los antibióticos, esta peste se asoció a los barcos que venían del continente asiático con cargamentos de telas de seda y otras veces con el transporte de soldados que venían de las guerras hacia Europa, en donde tanto las telas y los soldados venían impregnados de virus Gerbillo o Gerbilino de la familia de los roedores de las ratas negras.
Hay que tener en cuenta que las especulaciones y acusaciones no han de faltar, ante la presencia de fenómenos o sucesos que se presentaron en esa época, acusaron a los judíos que eran los causantes de la epidemia por medio de la intoxicación y el envenenamiento de pozos, y con esas acusaciones, no les permitió a aquellos tener éxito. Otros atribuían la peste negra a la descomposición del aire por la emisión de materia orgánica en descomposición, la cual se transmitía a los humanos a través de la respiración o por el contacto con la piel, seguidamente, algunos consideraban que la peste negra era causa de fenómenos sobrenaturales achacados a la cólera divina por los pecados de la humanidad.
El Cólera: atemorizó a la humanidad porque desde su origen, afectó a Rusia y toda Europa, este fue reconocido por la secreción de una toxina en el intestino que lleva a la muerte por lesión de la mucosa y la deshidratación, enfermedad contagiosa desde la India y se propagó hacia occidente con el desarrollo de la navegación y de los intercambios comerciales, su contaminación es oral, se hace por la ingestión de agua y por el ser humano indirectamente.
El Tifus. Durante la primera guerra mundial, esta epidemia atacó, más de 3 millones de personas, afectó a los prisioneros y los deportados, el tifus identificado y reproducido por activación de una célula viva como un virus, por el cual Charles Nicoll en la época de Pasteur, puso en evidencia que la picadura del piojo, ocasionaba la enfermedad destacándose fiebres intensas, acompañadas en el lugar de la picadura de los piojos, por sintomatología nerviosa, hipotensión y trastornos respiratorios (tuphos) que podía entrañar la muerte.
La Fiebre Amarilla. Originaria de las zonas tropicales y subtropicales, se presenta con acceso de fiebre intensa con disminución del pulso, vómito de sangre, postración intensa, producida por el mosquito Vector (Aedes, Aegyptii), gracias a la colaboración Franco Americana la enfermedad remitió en el mundo, después de poner a punto una vacuna eficaz.
La Viruela. Sigue estando presente en la humanidad, se dice que es un virus patógeno que se desplaza con la ayuda de viajes intercontinentales, facilitados por la aviación, y se cree que en 1973 un peregrino volvió de la Meca para infectar a todo un distrito Yugoeslavo produciendo muerte y pánico, la viruela se identifica por una fase pre- eruptiva con elevado grado febril que se atenúa con la aparición de la erupción, y si no se trata a tiempo toma forma hemorrágica inevitablemente fatal.
Ayer Hoy y Siempre al mirar el mundo desde una apreciación sociocultural, sicológica, política y religiosa, nos damos cuenta que los virus, epidemias y las guerras, día a día, siglos tras siglos han ido colocando patas arriba a la humanidad, desde sus diversas profesiones, vocaciones, llevando a empresas locales, nacionales, multinacionales, a asemejarse sus lugares de producción y hogares de morada como si fueran casas por cárcel, junto con las calles, avenidas, parques de recreación, centros comerciales, templos como si fueran grandes cementerios, o lugares fantasmas por la soledad y el frío que se perciben en estos.
Otra percepción que siempre se ha tenido ante los virus y las epidemias es la planificación, la codificación en el plano de las medidas individuales (aislar, desinsectar, desinfectar, en los casos generales del transporte, aislamiento de los enfermos del resto de la población).
Hoy con la aparición del Covid 2019, como ayer y siempre, surgen muchas expresiones, hipótesis y teorías como punto de partida para ver a quién o a quiénes echarle la culpa de la aparición de tales contagios, virus o epidemias, algunos repiten la historia al expresar que estos sucesos o fenómenos son productos de un castigo de Dios, que se acerca el fin del mundo, o que los” Illuminati “están en su furor, otros expresan que el Coronavirus fue un enfrentamiento con arma biológica de China contra EEUU o viceversa que EEUU sembró un virus en china para obstaculizar el desarrollo económico de China en el mundo entero.
Por otra parte se tiene otra apreciación que desde épocas remotas los humanos desde que antes y después tuvieron uso de razón han venido siendo creativos, inventivos, con técnicas, unas veces rudimentarias, y otras veces más desarrolladas ya sea para bien o para mal, con buenas o malas decisiones que propicien prosperidad o desventura al mismo ser o a los demás.
En fin todas esas apreciaciones o expresiones sean falsas o verídicas, son respetables, pero ante esos casos epidémicos, virulentos se debe evitar el alarmismo, la ansiedad, el terror sicológico, y cambiarlo todo por la calma, la prudencia, porque muchas veces tales apreciaciones, expresiones, especulaciones resultan ser falsas y carentes de validez, y menos sería prejuzgar sobre si los culpables son los de China o los de EEUU quienes presuntamente originaron tal hecatombe, y si no se tienen pruebas contundentes es mejor quedarse al margen, porque de lo contrario olería a conspiración.
Lo que si se podría tener con claridad es la apreciación que se tiene en cuanto a la evolución de los vestidos protectores que los médicos usaban contra las enfermedades contagiosas en el siglo XVII-XVIII, los cuales usaban una nariz de medio pie de longitud con forma de pico de ave, rellena de perfume con dos agujeros, uno en cada lado próximo a los orificios nasales para respirar, un vestido largo de color negro con batas hechas en cuero de cabra, pantalones de piel fina amarrados desde el frente a las botas, una blusa de piel fina y manga corta cuyo extremo inferior se introducía en los pantalones, se ponían sombreros y guantes de la misma piel de cabra. A diferencia de hoy los vestidos que usan los médicos son impermeables que protegen todo el cuerpo, hechos en polipropileno, guantes dobles de látex, goggles(gafas de protección) para proteger los ojos y mascarillas.
Como última apreciación, hay que aclarar que dichas epidemias, virus, pandemias, guerras, sucesos o hechos antrópicos ejecutados por malas decisiones, de la humanidad, o de la ciencia, sean castigos de dioses como lo creían los antepasados, o culpa de un Dios como algunos creen en el presente, debido a que los dioses o Dios hacen sino proteger, liberar, salvar con su infinito e invisible poder a todo lo creado. Y los dioses de algunos y el Dios de los otros facilitan medios a algunos para que vean y lean los signos de los tiempos como sucedió el año pasado de 2019 por época de la cuaresma: Se vio en lo alto del firmamento, que se desprendían espadas fundidas en plata muy brillantes, y cada una de las espadas se direccionaban a caer en los diferentes atrios de las iglesias, basílicas, catedrales, templos, parques centrales de pueblos, ciudades y países, pero a medida que las espadas, perdían la altura para incrustarse en los diferentes lugares mencionados, cuando el filo de las espadas tocaban la tierra o cementado de esos lugares, las espadas se torcían de extremo a extremo y perdían su brillo quedando cubiertas de escarchas de ceniza.
Y este año 2020 también por este tiempo de cuaresma se presentó otra visión: el día se fue opacando poco a poco, y de repente todo el firmamento, se fue cubriendo con miles de miles de bandadas de aves negras, las cuales hasta cierta parte alzaron sus cabezas y con su aletear, se veían ansiosas por buscar salir por el nororiente, hasta que lograran la salida para continuar su migración. Les dejo la inquietud, curiosidad para que con la ayuda de Dios interpreten tales visiones, aunque como seres complejos tenemos la capacidad de interpretar de diferentes formas, tales visiones expresadas, y mencionadas.
¿Será posible que ante las guerras, los virus, las epidemias, los inventos, los experimentos realizados y acelerados por los seres humanos, los líderes de las naciones hayan utilizado la “eumonía” (lo bueno de la ley) para defender a la humanidad y al planeta?
¿Será que llegó la hora para que a nivel global las diversas ideologías gubernamentales, organicen un nuevo contrato social que favorezca a la clase más vulnerable y media?

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