
Dios hace al ser humano, libre, contento, enamorado de la vida, con sentimientos de corresponsabilidad, lleno de valores y de virtudes, pero lastimosamente el ser humano, quizás algunas veces consciente o inconscientemente, tergiversa todo lo bueno como los (valores y las virtudes) por los antivalores (acciones malas), que lo llevan a su propia perdición, y a la destrucción de los otros seres, que sirven de compañía y de alimento para el desarrollo de su propia existencia.
El mundo le es dado al ser humano, por aquella energía, fuerza, espíritu superior (Dios), con gloria y grandeza, pero su gloria y grandeza, no es la de soportar, despreciar o renegar de este mundo, sino que para vivir feliz, hay que administrarlo, construirlo, adaptarlo a sus necesidades y a las necesidades de los demás seres.
Algunos humanos, no son autónomos y se dejan dirigir férreamente, por uno o por varios de sus semejantes, con ideas ciegas, oscuras, turbulentas, que los inducen a destruir, de forma paulatina y sistemática, a nuestro hermoso planeta tierra al contaminar el agua, los alimentos que consumimos, el aire que respiramos, cuando depredan la fauna y la vegetación, cuando emplean combustibles y energías no renovables etc.
Gracias al surgimiento de las organizaciones ecológicas, a fines del siglo XX y comienzo del siglo XXI han venido advirtiendo sobre la contaminación y degradación que se viene presentando en el planeta, por parte de los mismos habitantes, y es por ello, que realizan campañas de asistencialismo, concientización en todo el mundo, para de esa manera, tomar fuerza, y hacerse escuchar por los gobiernos y las grandes empresas, locales, nacionales e internacionales.
Lo importante es, que los grupos, que conforman la parte de las organizaciones ecologistas, no se identifican con una nación, sino con un conjunto de valores y de virtudes, quienes intentan y se desvelan en hacer que las personas tomen conciencia de la grave situación en que se encuentra la naturaleza de la madre tierra, debido a las malas acciones de la humanidad que muy poco la han venido respetando y protegiendo,
Por otra parte, tales organizaciones ecologistas, lo que menos buscan, que sean reconocidos como gobiernos, sino que los gobiernos promuevan leyes que vayan en pro de la ayuda y de la conservación del medio ambiente, que protejan a los seres vivos y les creen condiciones óptimas, para su desarrollo, supervivencia, y permanencia en el planeta.
Como habitantes de este paraíso terrenal, tenemos el deber de concientizarnos y comprometernos para proteger, reconstruir y defender el medio ambiente, porque nuestra salud, nuestra permanencia, nuestra vida y la vida de las nuevas generaciones dependen de ello.
Probablemente una estrategia de ayuda ante tal caos de contaminación, sería la de vivenciar el Shema (la escucha), la invitación de los otros para los “otros”, a reciclar en la mente y en el corazón, el deseo del poder, el deseo de la traición, el deseo del autoritarismo, el deseo de la explotación, el deseo del esclavismo. Si se logra todos esos deseos de reciclaje, se podrá salvar una parte de nuestro planeta.
Muchas organizaciones ecologistas propenden por el no uso, ni la realización de los alimentos, ni la utilización de los cultivos transgénicos, porque estos alimentos y cultivos representan un peligro para la salud de la humanidad, y para la evolución y permanencia de otras especies. Los cultivos transgénicos, son tan perversos y letales en los ecosistemas, porque afectan a las especies que transportan el polen de una planta a otra, o a los insectos que se alimentan de las plagas y que suponen una forma de control de éstas.
Otra letalidad de los cultivos transgénicos es que las células de estos cultivos en gran parte son portadores de genes que proporcionan resistencia a los antibióticos, propagan bacterias patógenas(microorganismos) que producen enfermedades o daños a los habitantes de la tierra ya sea de tipo animal o vegetal, agravando los problemas mundiales de la lucha contra las enfermedades infecciosas.
¿Hasta qué punto, usted está siendo partícipe, para ayudar a salvar el planeta?
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