
Demuelen en San Cristóbal antiguas pesebreras vinculadas a historias del narcotráfico en Medellín
La Alcaldía de Medellín demolió las antiguas pesebreras de Dayro Chica, ubicadas en el corregimiento de San Cristóbal, junto a la Institución Educativa Lusitania. La infraestructura, relacionada históricamente con referencias al entorno del antiguo clan Ochoa durante la época del narcotráfico, permanecía abandonada y, según la Administración Distrital, se había convertido en un punto de consumo de estupefacientes, acumulación de residuos y afectaciones a la seguridad y la convivencia.
De acuerdo con la Alcaldía, durante años el inmueble estuvo en condiciones de abandono, situación que generó preocupación entre los habitantes del sector por los problemas de insalubridad e inseguridad. La cercanía con la institución educativa también representaba una inquietud para la comunidad, debido al tránsito diario de estudiantes, niños, niñas y adolescentes por la zona.

El lugar era conocido por su relación histórica con Dayro Chica y las referencias sobre sus presuntos vínculos con el entorno del antiguo clan Ochoa, asociado a la historia del narcotráfico en Medellín. Décadas después, las instalaciones deterioradas habrían sido utilizadas para el consumo de drogas y la permanencia de personas, además de acumular basuras y residuos.
El secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Manuel Villa Mejía, señaló que la demolición hace parte de las acciones del Distrito para intervenir espacios deteriorados y recuperar zonas que presentan problemas de seguridad. Según el funcionario, el propósito es evitar que los inmuebles abandonados sean utilizados para actividades que afecten la convivencia ciudadana.
La Administración Distrital indicó que la intervención busca mejorar las condiciones del entorno de la Institución Educativa Lusitania y avanzar en la recuperación del espacio para el aprovechamiento de la comunidad. Asimismo, anunció que continuará con acciones institucionales en San Cristóbal para prevenir que estos lugares vuelvan a convertirse en puntos críticos.
La Alcaldía precisó que el procedimiento correspondió a una intervención de recuperación de infraestructura y control territorial. Durante la demolición no se reportaron capturas, judicializaciones, imputaciones de delitos ni medidas de aseguramiento relacionadas con el operativo.
Con esta actuación, el Distrito busca transformar un espacio que permaneció abandonado durante años y que, según las autoridades, generaba riesgos para los habitantes del sector. Sin embargo, el aprovechamiento futuro del terreno será un aspecto clave para determinar cómo se consolidará su recuperación y qué medidas se adoptarán para evitar que vuelva a presentar problemas de inseguridad.



