
Familiares y amigos del artista y profesor universitario Sebastián Restrepo claman a las autoridades para que no cese la investigación que permita dar con su paradero. Se cumplen tres meses desde que ingresó a un sendero de una reserva natural entre los municipios de Envigado y El Retiro, el artista salió de su casa en el barrio La América de Medellín el 17 de mayo y se dirigió a la reserva San Sebastián de La Castellana, ruta que era frecuente para él, desde entonces no se sabe nada de su paradero, la familia considera insuficientes las acciones de la Fiscalía para su búsqueda.
Las únicas pistas son la cámara de un bus que captó el momento en el que se bajó cerca del sitio turístico y el testimonio de tres personas que lo vieron en la reserva.
La familia contrató a dos investigadores privados para dar con el paradero del senderista. Alquilaron un helicóptero y drones para sobrevolar la reserva natural.
Cerca de 150 voluntarios han adelantado caminatas por toda la zona y solo han encontrado unas medias y unos audífonos, pero no tienen certeza de que sean de Sebastián.
¿Qué pistas hay?
Sebastián practicaba el senderismo desde hace diez años. Caminaba por el campo como deporte, como una forma de pensar, meditar, relajarse, inspirarse. Solía hacerlo en compañía de amigos, casi nunca solo. No consumía alcohol. No consumía drogas pesadas. Ya había salido otras veces por la zona en la que desapareció, la reserva Natural San Sebastián de la Castellana. Este es un terreno escarpado en los límites entre Envigado y El Retiro; su altitud oscila entre los 1900 y los 2900 metros sobre el nivel del mar. La mayor parte del territorio consiste en bosque nativo, pero también hay explotaciones industriales de árboles maderables, especialmente pinos. Hay hondonadas, quebradas y precipicios de difícil acceso. El día anterior a su desaparición, el domingo 16 de mayo, le escribe un mensaje a un amigo invitándolo a hacer la caminata por este sector. El amigo esta fuera de la ciudad sin conexión y solo ve el mensaje el lunes 17 en la noche. El 17 de mayo en la madrugada, lunes festivo, intercambia mensajes de WhatsApp con una amiga, antes de salir de la casa. Sale de su residencia antes de las ocho de la mañana y se dirige al Metro de Medellín. Su tarjeta cívica fue usada alrededor de las 8 de la mañana en la Estación Estadio Oriente. Se baja en la estación Envigado a eso de las 8:40 y se dirige hacia el Mezanine, su tarjeta cívica marca en un bus Santra poco después de las 10 de la mañana.
Poco después de alcanzar el alto la Loma del Escobero hay una estación de servicio Texaco y una sucursal de los almacenes Éxito. Una cámara del sector confirma que Sebastián baja del bus y se dirige de prisa a un sendero-servidumbre que se interna en el bosque casi al frente de la estación de gasolina, muy cerca de la entrada a la urbanización Portón de las Flores.
Antes de una hora el caminante pasa por la cabaña de un guardabosques. El guardabosques lo reconoce por las fotos. Recuerda que el joven le dijo que pretendía salir a El Retiro por Chagualos. Esta era la ruta que le había propuesto el día antes a su amigo. El guardabosques le pregunta si conoce el camino y Sebastián le dice que sí, que ya lo ha hecho, y que además tiene una aplicación en el celular. Una pareja presencia y oye esta conversación. Intentaron conversar con él, pero él fue cortante y evasivo. Sus amigos afirman que este era el modo de ser del artista: cortante y seco con desconocidos. Esta pareja es el último contacto humano que se conoce que haya tenido Sebastián.
Esto es lo que hasta el día de hoy se sabe de Sebastián, información recopilada desde sus familiares y otros medios de comunicación que han intentado seguir el rastro, lo cierto es que su familia y allegados siguen en pie buscando alternativas para encontrarlo.



