
Ocho presuntos integrantes del grupo delincuencial conocido como ‘La Roja’ fueron capturados y enviados a prisión, tras una investigación que los vincula con una serie de hurtos a ciudadanos nacionales y extranjeros en Medellín y otros municipios del Valle de Aburrá. Según la Fiscalía, la estructura se habría apoderado de dinero, joyas y artículos de lujo avaluados en más de 650 millones de pesos.
De acuerdo con las autoridades, la organización tenía una modalidad delictiva basada en identificar y seguir a sus víctimas, especialmente personas que portaban relojes de alta gama, joyas de oro y otros objetos de valor. Posteriormente, algunos de sus integrantes las seguían en motocicletas con los sistemas de identificación alterados, hasta encontrar el momento y lugar para interceptarlas e intimidarlas con armas de fuego y despojarlas de sus pertenencias.
La investigación, liderada por un fiscal de la Estructura de Apoyo (EDA) de la Seccional Medellín, permitió relacionar a esta organización con al menos 10 hechos delictivos que habrían afectado a 13 personas, entre el 15 de febrero de 2025 y el 9 de octubre de 2026. Los casos se registraron en diferentes sectores, entre ellos las inmediaciones del aeropuerto José María Córdova, en Rionegro, el Pueblito Paisa, el cerro Nutibara y Provenza, en Medellín.
Según el material recopilado por los investigadores, los presuntos integrantes de ‘La Roja’ tendrían funciones específicas dentro de la estructura criminal. Mientras algunos se encargaban de identificar a las posibles víctimas, otros realizaban los seguimientos y ejecutaban los hurtos. Posteriormente, los elementos robados eran entregados a otras personas encargadas de almacenarlos, ocultarlos y facilitar su comercialización.
Como resultado del trabajo articulado entre la Fiscalía y la Sijín de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, fueron capturados Jacobo de Jesús Valenciano Yepes, Edy Sebastián Cuadros Yepes, Luis Fernando Hoyos Sossa, Jeifre Johan Mata Medina, Jeferson Estiven Sánchez Tapias, Julián Andrés Ríos Castaño, Sebastián Isaza Soto y José Manuel Mejía Hernández.

Durante los procedimientos, las autoridades incautaron joyas de oro con un peso superior a los 330 gramos, dos motocicletas que presuntamente habrían sido utilizadas para cometer los hurtos, un arma de fuego y 33 cartuchos calibre 9 milímetros, además de otros elementos que serán incorporados a la investigación.
Uno de los casos más representativos ocurrió el pasado 25 de junio en el sector de Provenza, donde un ciudadano francés habría sido seguido desde un restaurante hasta una barbería. Una vez en el establecimiento, varios hombres lo habrían interceptado y amenazado con armas de fuego para quitarle un reloj y una manilla de oro, elementos cuyo valor superaría los 160 millones de pesos.
Entre las víctimas identificadas también figuran ciudadanos de Estados Unidos y un alcalde de la región de Urabá. De acuerdo con el balance de la Fiscalía, los 10 hurtos documentados hasta el momento habrían dejado pérdidas superiores a los 650 millones de pesos, representadas en dinero en efectivo, celulares de alta gama y joyas.
Los ocho capturados fueron presentados ante un juez de control de garantías, donde la Fiscalía les imputó los delitos de concierto para delinquir agravado y hurto calificado agravado. Ninguno aceptó los cargos y todos recibieron medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras avanza el proceso judicial.
La desarticulación de esta estructura hace parte de una estrategia de investigación de las autoridades orientada a identificar patrones delictivos, establecer las conexiones entre organizaciones criminales y determinar las responsabilidades de quienes presuntamente participan en este tipo de actividades ilícitas.



