
Ocho caninos de entre tres y seis meses de edad fueron rescatados por las autoridades en Guarne, Antioquia, durante un procedimiento adelantado tras una denuncia ciudadana por un presunto caso de ejercicio ilegal de la medicina veterinaria. Según informó la Administración Municipal, los animales presentaban baja condición corporal y presencia de parásitos, por lo que fueron trasladados al Centro de Bienestar Animal para recibir atención profesional.
El operativo se llevó a cabo de manera articulada entre la Inspección de Policía, la Secretaría de Salud, la Policía Ambiental y el equipo profesional de la Secretaría de Productividad y Medio Ambiente, cuyos funcionarios se desplazaron hasta el lugar para verificar las condiciones denunciadas y adoptar las medidas correspondientes.
Durante la inspección, las autoridades encontraron a una persona que presuntamente ofrecía y realizaba diferentes procedimientos veterinarios, entre ellos esterilizaciones, intervenciones quirúrgicas, diagnósticos clínicos y toma de radiografías. De acuerdo con la información entregada por la Alcaldía, al verificar las credenciales presentadas se encontraron indicios de que los documentos serían presuntamente falsos. Según lo manifestado por la persona durante el procedimiento, estos habrían sido adquiridos de manera irregular.
Además, la persona portaba un uniforme con los logotipos de la Universidad de Antioquia, circunstancia que, según la Administración Municipal, podría generar en los usuarios la percepción de una vinculación o respaldo institucional. Las autoridades advirtieron sobre los riesgos que representa la realización de procedimientos médicos y quirúrgicos en animales por parte de personas cuya formación e idoneidad profesional no estén debidamente acreditadas.
Los ocho caninos fueron aprehendidos durante la intervención y trasladados al Centro de Bienestar Animal de Guarne, donde reciben valoración, atención veterinaria y acompañamiento para favorecer su recuperación. La Administración Municipal indicó que el procedimiento hace parte de las acciones orientadas a proteger la vida y el bienestar animal, así como a responder a las denuncias ciudadanas relacionadas con posibles situaciones de riesgo.
Ante lo ocurrido, la Alcaldía hizo un llamado a la comunidad para verificar las credenciales y la idoneidad de los profesionales antes de contratar servicios veterinarios, especialmente cuando se trate de diagnósticos, esterilizaciones o intervenciones quirúrgicas. También recomendó comprobar la autenticidad de los diplomas y certificados, así como verificar que los establecimientos cumplan con los requisitos sanitarios correspondientes.
La Administración recordó que el uso de uniformes, logotipos o documentos no constituye, por sí solo, una garantía de formación profesional ni de respaldo por parte de una institución. Asimismo, invitó a los habitantes a reportar ante las autoridades competentes cualquier presunta irregularidad que pueda comprometer la salud o la vida de sus mascotas.
Por ahora, la información divulgada por la Alcaldía se centra en la intervención y la atención brindada a los animales. La determinación de eventuales responsabilidades por los hechos reportados corresponde a las autoridades competentes, en el marco de las actuaciones que se adelanten.



