
Un juez penal especializado de Antioquia impuso una pena de 37 años de prisión a Luciano Marín Arango, conocido como alias Iván Márquez, por su responsabilidad en el secuestro y homicidio de cuatro integrantes del Ejército Nacional ocurridos en julio de 1997 en zona rural del municipio de Turbo (Antioquia).
El proceso judicial, adelantado por la Fiscalía General de la Nación ante un juzgado penal especializado del departamento, determinó que el condenado, quien fue máximo jefe de la disidencia de las FARC denominada “Segunda Marquetalia”, ordenó los hechos en los que murieron cuatro miembros de la fuerza pública tras un enfrentamiento armado con frentes de esa antigua guerrilla.
Según la Fiscalía, los delitos que motivaron la condena fueron homicidio agravado, tentativa de homicidio en persona protegida y secuestro extorsivo agravado. La investigación incluyó pruebas que, según el ente acusador, vinculan directamente al hoy condenado con las órdenes que condujeron a las acciones violentas contra los uniformados.
Los hechos ocurrieron el 2 de julio de 1997 en el contexto de un combate entre tropas del Ejército y frentes de las extintas FARC. Tras resultar heridos en el enfrentamiento, los soldados y un enfermero de combate fueron sacados de la escena y, en desarrollo de la acción violenta, cuatro de ellos perdieron la vida.
La condena se produce en medio de un contexto de debates sobre la justicia ordinaria y los crímenes cometidos durante el conflicto armado, y representa uno de los casos más relevantes de responsabilidad penal por hechos ocurridos décadas atrás.
Hasta el momento, Iván Márquez permanece prófugo, según reportes de inteligencia, y su paradero actual es objeto de seguimiento por parte de autoridades nacionales e internacionales.



