
En la vereda La Honda del municipio de Granada, tres perritos quedaron abandonado tras el asesinato de su dueño, el pasado 1 de noviembre.
Actualmente, los animales permanecen en la finca donde vivían, sin vecinos cercanos que puedan brindarles ayuda constante. Su alimentación depende de una persona de la vereda que, de manera voluntaria, les lleva comida enviada por terceros, aunque no siempre puede hacerlo a diario. Para el agua, los perritos dependen de recipientes que recolectan agua de la lluvia, evidenciando las difíciles condiciones en las que sobreviven.
Según relatos de la comunidad, una señora que ocasionalmente les proporcionaba sobras de comida se retiró del lugar, dejando a los animales aún más desamparados.
Ante esta situación, ciudadanos acudieron a la administración municipal en busca de apoyo para mejorar las condiciones de los animales, pero la respuesta fue insatisfactoria.
“Yo fui y pregunté a la administración y dijeron que no era posible, que no había presupuesto”, afirmó un habitante de la vereda.
Esta problemática refleja la falta de recursos para atender emergencias relacionadas con el bienestar animal, mientras los perritos esperan una solución que garantice su cuidado y protección.
DiariOriente por su parte se comunicó con la administración municipal quienes manifiestan no tener conocimiento del caso.



