
Heinz Hiller, fundó en Rionegro la cervecería Hillerbräu hace 7 años, siguiendo la tradición familiar de elaborar cerveza que se remonta desde hace 500 años en Alemania. Sus antepasados son alemanes, y Heinz, decidió continuar con esta tradición en Colombia. Su abuelo, un maestro cervecero, llegó a Colombia en 1931, y Heinz siguió los pasos de su legado familiar.
Aunque en Alemania aún existen primos que elaboran cerveza en algunos pueblos, muchas cervecerías Hiller en el sur de Alemania cerraron después de la guerra, dejando el legado más fuerte en Colombia. Heinz recurrió a las fórmulas de su abuelo, enfocándose en rescatar cervezas antiguas y tradicionales de Alemania.
A pesar de haber vivido en diferentes países a lo largo de su vida, Heinz reside en Colombia desde hace 15 años y está orgulloso de su hogar en el Oriente Antioqueño, “Antes de venir a Colombia viví en Inglaterra, Alemania y Noruega, he estado viviendo por fuera mucho tiempo, pero ahora me siento muy feliz de haber llegado a Rionegro”, expresó.
El ciervo, símbolo principal de la familia, representa el lugar de nacimiento de su abuelo y ha sido parte del escudo familiar durante generaciones, manteniendo su esencia y significado, “El ciervo es muy importante para nosotros porque hace honor al nombre del pueblo donde nació mi abuelo, que en español traduce ‘el monte de los ciervos’, este símbolo es lo que nos identifica a los Hiller”, mencionó Heinz.
La cervecería ha sido reconocida con diversos premios en el municipio de Rionegro, incluyendo el ‘Capital Semilla 2022’. Actualmente, un equipo de tres personas se encarga de la producción y distribución de la cerveza artesanal a nivel nacional.
El proceso de elaboración de la cerveza artesanal comienza con la molienda de diferentes tipos de malta, seguido por la adición de lúpulo para dar amargor y agua filtrada que se limpia para evitar cambios en el sabor. La levadura, esencial para convertir el azúcar en alcohol, es un componente crucial. Se utiliza una levadura especial para producir cerveza sin alcohol.
Los ingredientes se combinan en una olla de maceración donde se libera el azúcar y el sabor necesario. Luego, el líquido se lleva a una olla de hervor, se agrega lúpulo y hierve durante 60 minutos antes de enfriarse por medio de placas y transferirse a fermentadores. Después de seis semanas de fermentación en barriles, la cerveza es embotellada y sellada, lista para distribuir.
La planta de producción se encuentra cerca a la glorieta del aeropuerto y bajo reserva se puede visitar, “los invitamos a nuestra planta, para que puedan hacer un tour completo de planta y conocer un poco más de nuestra historia en el museo Hiller”.



