
A pesar de los desafíos presentados por el fenómeno del Niño en algunas áreas de Antioquia, la empresa Empresas Públicas de Medellín (EPM) ha descartado, por el momento, la implementación de racionamientos en agua y energía. Aunque los embalses que abastecen la mayor parte del sistema de acueducto de EPM están experimentando reducciones en sus niveles debido al aumento del consumo de agua, especialmente en el Valle de Aburrá, la entidad ha destacado su compromiso con la seguridad energética e hídrica en sus zonas de influencia.
La disminución en los niveles de los embalses podría causar cambios en el color del agua en el Valle de Aburrá debido a la captación a profundidades con mayores concentraciones de manganeso, aunque esto no representa un problema para su uso. Además, las fuentes menores que abastecen directamente algunas plantas de potabilización de EPM han experimentado una reducción promedio del 50 % en su caudal, lo que podría aumentar la probabilidad de interrupciones en ciertos territorios.
Para evitar situaciones que puedan llevar a racionamientos, EPM ha realizado inversiones significativas en mantenimiento y modernización de sus centrales de generación. Desde mayo de 2023, la empresa se ha centrado en mantener los embalses al 80 % de su volumen útil, lo que permite tener condiciones adecuadas para generar energía durante el primer trimestre de 2024, considerado crítico debido a la temporada seca y la intensificación del fenómeno del Niño.
En respuesta a la contingencia, EPM aplicará sanciones por consumo excesivo de agua mensual. La medida, aprobada por la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), implica un cobro adicional para aquellos hogares que excedan los límites establecidos de consumo de agua potable. Los municipios del Área Metropolitana del Valle de Aburrá y el municipio de Rionegro estarán sujetos a esta medida, con recargos reflejados en la factura por consumos superiores a los 26 metros cúbicos (26,000 litros) y 22 metros cúbicos (22,000 litros) respectivamente.
EPM ha analizado la aplicación de esta medida en los diferentes subsistemas que abastecen la región, determinando que inicialmente se aplicará a los subsistemas de acueducto de Barbosa, Caldas y San Cristóbal. Esta medida busca desincentivar los consumos excesivos de agua potable y será aplicada por los prestadores del servicio público domiciliario de acueductos. Sin embargo, ciertos grupos como inquilinatos y entidades sin ánimo de lucro están exentos de esta regulación.



