
En Colombia, una combinación de rituales se lleva a cabo con la esperanza de asegurar la prosperidad, el amor, la salud y la buena suerte.
La ropa interior amarilla y roja, para muchos, el uso de ropa amarilla augura buena suerte, mientras que el color rojo promete un próximo encuentro amoroso, estas creencias han perdurado a través de generaciones.
Las doce uvas a medianoche: Una de las prácticas más extendidas es comer doce uvas al compás de las campanadas de la medianoche, cada una representando un deseo diferente para el próximo año: amor, salud, trabajo y prosperidad.
Lentejas para la prosperidad, la inclusión de lentejas en los bolsillos o en la cena se asocia con la atracción de la prosperidad para el año que viene.
Correr con la maleta: esta consiste en personas corriendo con maletas a medianoche, con la esperanza de que el próximo año esté lleno de viajes y aventuras por el mundo.
El baño de las siete hierbas, un ritual para alejar malas energías y atraer buenas vibras, utilizando hierbas específicas y un proceso que simboliza el cierre del año pasado y la apertura del nuevo.
Plata en los bolsillos: Mantener los bolsillos llenos de dinero al momento de las campanadas, una tradición arraigada que simboliza la atracción de la abundancia financiera para el nuevo año.
Espigas de trigo, esta es una costumbre antigua que busca atraer abundancia y protección para la familia, arraigada desde hace 3 mil años y adoptada con fervor durante las cenas de Navidad y fin de año.
Incienso para limpiar las energías: Antes de la llegada del nuevo año, muchos encienden inciensos con la intención de purificar el hogar y alejar todas las malas vibraciones.
Con estas prácticas, cargadas de simbolismo y tradición, cada persona se prepara para recibir el nuevo año con la esperanza y la convicción de que estos rituales les traerán lo anhelado para el próximo ciclo que está por comenzar.



