
Durante los últimos meses, los habitantes de las zonas cercanas a Tranvía, en el municipio de Rionegro, han experimentado un continuo y desagradable olor a basura, atribuido en parte a la proximidad de la empresa de servicios Río Aseo a esta área.
Este problema, atribuido erróneamente en un inicio a la planta de tratamiento de aguas, ha sido identificado como proveniente de la planta de compostaje en la zona.
«Nos toca cerrar las puertas y ventanas debido a ese olor tan desagradable», compartió a DiariOriente, un residente de la urbanización Panorama Austral.
«Es constante, tanto en las mañanas como en las noches, y a veces también durante la tarde. Realmente es incómodo vivir con esto todos los días». expresó
A pesar de las dudas iniciales sobre la fuente del olor, los habitantes del área han confirmado que la planta de compostaje es la responsable de esta situación. «El olor se extiende casi un kilómetro, afectando no solo a los residentes de Tranvía, sino también a los sectores de Altos del Lago y zonas aledañas», explicó.
El problema se agrava especialmente por las noches, alrededor de las 8:00 p.m., cuando el olor se intensifica notablemente. Además, durante las mañanas, el desagradable olor persiste, convirtiéndose en una molestia diaria para los residentes.
¿Qué son las plantas de compostaje?
Las plantas de compostaje son instalaciones diseñadas para descomponer materia orgánica, como restos de comida, residuos vegetales y otros elementos biodegradables, con el propósito de crear compost, un valioso abono que enriquece el suelo. Estos lugares controlan cuidadosamente temperatura, humedad y oxígeno para optimizar la descomposición de estos desechos. Mediante la actividad de microorganismos como bacterias y hongos, se transforman estos residuos en compost, un recurso que beneficia la agricultura sostenible y la jardinería, mejorando la calidad del suelo y nutriendo a las plantas.
Sin embargo, el proceso de descomposición puede generar olores desagradables. Durante esta etapa, los microorganismos liberan compuestos volátiles como sulfuro de hidrógeno, metano y amoníaco, que son responsables de estos olores. Si el compostaje se lleva a cabo de forma incorrecta, con desequilibrios en la mezcla de materiales, ventilación inadecuada o exceso de humedad, se incrementa la emisión de estos gases malolientes. La gestión inadecuada de desechos, falta de aireación o presencia de materiales no aptos para el compostaje también contribuyen a esta generación de olores indeseables en las plantas de compostaje.
Ante esta situación, la comunidad está pidiendo soluciones. Se ha planteado la necesidad de revisar y, posiblemente, reubicar la planta de compostaje para erradicar este problema que afecta la calidad de vida de los habitantes de la zona.
Las autoridades locales aún no han emitido comentarios al respecto, pero se espera una pronta acción para resolver esta situación que lleva afectando a la comunidad durante demasiado tiempo.



