
En Rionegro, el humedal EP-Río se encuentra en peligro. Este ecosistema, que en el pasado desempeñaba un papel fundamental en la provisión de agua para la comunidad local y servía como hogar para numerosas especies de aves y vida silvestre, se encuentra al borde de la desaparición debido al crecimiento urbano descontrolado y la insuficiente atención que recibe.
A pesar de haber sido reconocido como un ecoparque en 2001 por el Concejo de Rionegro con el propósito de salvaguardar su integridad y concienciar a la comunidad acerca de su importancia ecológica, una medida tomada en 2018 disminuyó la extensión del área de conservación que rodea el humedal, exponiéndose a amenazas externas.
El Periodico El Colombiano expresó, en compañía de Johana Reyes, una bióloga y experta en ornitología, ha sido testigo del deterioro gradual del humedal a lo largo de los años. Aunque el humedal logró recuperar parte de su vegetación después de la deforestación, su situación empeoró significativamente cuando las Empresas Públicas de Rionegro decidieron conectar la ciudad al sistema de abastecimiento del embalse de La Fe, relegando al humedal Abreo-Malpaso a un segundo plano y permitiendo su deterioro acelerado.
Actualmente, el humedal está rodeado por urbanizaciones en expansión y al interior de este se están llevando a cabo actividades de construcción y tala de árboles. A pesar de estos desafíos, algunas especies, como los patos silbadores, han mostrado una resistencia sorprendente, lo que sugiere que el humedal aún tiene la posibilidad de recuperarse.
Para salvar el humedal, se necesita una acción inmediata para evitar la entrada de contaminantes y aguas residuales, así como llevar a cabo limpiezas regulares para eliminar las plantas invasoras. También es esencial implementar un proceso de restauración para reintroducir la flora y fauna nativa. Estas medidas son factibles, pero requieren determinación y compromiso por parte de las autoridades y la comunidad local.
Los humedales desempeñan un papel vital en las ciudades al prevenir inundaciones, capturar carbono y proporcionar recursos naturales. A nivel mundial, se están tomando medidas para proteger estos ecosistemas. A pesar de ello, Colombia ha perdido una gran parte de sus humedales y Rionegro está al borde de perder uno de sus tesoros naturales más preciados si no se toman medidas urgentes para preservarlo.



