Opinión

Tu oficina, tu hogar

De cinco a ocho de la mañana, de lunes a viernes, las vías principales congestionadas por vehículos, el transporte público saturado por personas corbatadas, con uniformes de diferentes entidades públicas y privadas o incluso con ropa muy peculiar y todos con un pensamiento fijo; llegar temprano al trabajo.

Nadie se esperaba que la humanidad se encerrara en sus hogares por el temor de un contagio masivo, en el cual ha dejado ciento de miles de muertos alrededor del mundo, imágenes fuertes nos golpea cada día con los medios de comunicación, robándonos las palabras sobre la impotencia que se siente de no poder hacer nada.

De un momento a otro, el Gobierno Nacional en una medida urgente y humanitaria decreto la cuarentena nacional, y en ese momento todos los trabajadores se preguntaron ¿y ahora que va a pasar?

Para la mayoría, sus hogares se convirtieron en sus oficinas de trabajo, con cumplimientos laborales estrictos, otros los mandaron a vacaciones y los que se llevaron la peor parte fueron los que suspendieron su trabajo o incluso fueron despedidos sin justa causa. Un gran golpe.

Un nuevo mundo se avecina con fuerza y grandes cambios que todos están a la expectativa que va a pasar, por lo menos en el tema laboral.

Existe una gran reflexión del después de esto con la implementación permanente de trabajar en sus hogares, ¡claro! Con el cumplimiento de los tres principios laborales; subordinación, trabajo hecho por el trabajador y remuneración.

En varios países europeos ya tomaron estas medidas; todo trabajador que puede realizar su labor a través de un computador, que lo realicen en sus hogares con estricto seguimiento del tiempo laboral y las acciones a realizar.

Llegando a estudiar estas medidas, se logra visionar cambios significativos en todos los aspectos; las personas pueden llegar a descansar más, por el simple hecho de no tener que madrugar a arreglarse e intentar entrar por medio de empujones al transporte público y las personas que van en un vehículo se mueva un metro por hora. Se mejoraría la alimentación y el compartir en familia y para si mismo, el tiempo que se ahorra es significante, y como dicen “el tiempo es quien trabaja”.

Incluso, las empresas tendrían un ahorro significativo en mantenimiento de cientos de oficinas, elementos para satisfacer al trabajador o elementos básicos, como café, alimentos,  papel, entre una infinidad de objetos, o mejor aún, se ahorraría en los gastos de pagar el alquiler de una oficina.

La producción del trabajador se ve reflejado en la productividad mas no, en el cumplimiento de un horario.

A causa de esta pandemia, la humanidad puso el pie en el acelerador en la automatización, evolucionando nuestro estilo del trabajo dejando una cantidad de trabajos obsoletos y aumentando otros tipos de trabajo.

La pregunta que me queda sonando en mi cabeza, frente  a esta situación es: ¿La automatización de los empleos podrá lograr igualar o mejor aún aumentar la cantidad de empleos existentes en Colombia?

@Crisalcedor

*Las opiniones expresadas de los “columnistas” en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de DiariOriente

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