Opinión

La madre más misericordiosa del mundo

Por: Yolanda María Tobón Tobón
Licenciada en Educación

 

Al momento de la Anunciación del Arcángel Gabriel a María, se inicia la doctrina de la veneración de la Virgen María, y esta manifestada claramente en el credo de los apóstoles. Puede también tomarse, sin equivoco, con la aplicación práctica de la comunión de los santos. Lo escuchamos actualmente de nuestros abuelos, padres, y es ratificado por nuestras guías espirituales como nuestros instructores y sacerdotes. Buscamos la intercesión de la Virgen María por lo que Ella representa en la comunidad católica y es interpretada claramente con la devoción mariana.

Desde el mismo nacimiento de Jesús, nuestro salvador, se evidencia la excepcional posición que María comenzó a ocupar en el corazón de todos sus devotos, desarrollando de esta forma, su santidad y exaltando los privilegios de María. Fácilmente nuestra fe la representa rodeada de muchos coros celestiales, dándole la posición que merece como madre de Jesús y nuestra por la divina voluntad de Dios. Claramente se puede afirmar, que María es el perfecto puente entre Dios y los hombres. Por esto muchos acuden a su divina intersección.

“Todo lo que pidas, con auténtica fe, será concedida por la divina majestad, para mayor gloria de Dios y provecho de mi alma”

En el evangelio de Santiago, es resaltada la pureza y santidad de la santísima Virgen, y se exalta, sobre todo, su virginidad y el gran misterio de la concepción del hijo de Dios. Debido a esto, son muchos los milagros atribuidos a la intercesión de la Virgen María. Esto hace más fortalecida la devoción Mariana que lo representa en las diversas festividades y celebraciones durante todo el año litúrgico, así como el incremento en la práctica de rezar el rosario en los hogares, lugares de trabajo, y por supuesto, en nuestros templos e iglesias.

Las claras observaciones del Papa León XIII, especialmente por los saludables efectos por Él recibidos por la divina intercesión de La Virgen del Carmen. Claramente se refería al origen sobrenatural del escapulario y los ofrecimientos que envolvían el misterio de las promesas que denominó como el sacramento de María.

Primera promesa

“Es la gran promesa, el privilegio de preservación del infierno para cuantos mueren revestidos con el Escapulario carmelitano”

La virgen del Carmen, se le apareció a Simón Stock el 15 de julio de 1251. Este se encontraba orándole con fervor, cuando la Virgen le entregó el santo escapulario, como la prenda de su amor maternal e ilimitado, poder que nos estaba ofreciendo por intermedio de Simón desde ese momento a todos los devotos. Las palabras de la Virgen fueron: “El que muriese con el escapulario, no padecerá el fuego del infierno”

Segunda promesa

“Yo, madre de misericordia, libraré del purgatorio y llevaré al cielo, el sábado después de la muerte, a cuantos hubiesen vestido mi escapulario”
Estando el Papa Juan XXIII en sus habituales oraciones, recibió la visita divina de la Virgen. Ella se encontraba vestida de carmelitana. Las palabras de la Virgen nos ofrecían a los católicos, la esperanza del descanso de las penas del purgatorio. El papa lo promulgó y fue continuado por muchos pontífices posteriores.

El escapulario es un distintivo en el que por un lado está la imagen del corazón de Jesús y por el otro, la imagen de la Virgen del Carmen. Hay que entender que el escapulario es un signo externo de la devoción mariana y que consiste en la consagración a la Santísima Virgen del Carmen en la Orden carmelita y la esperanza de su protección maternal. Según el Concilio Vaticano II, el Escapulario del Carmen se considera sacramental, y por esto, denominado modelo de sacramento como signo sagrado. Los efectos espirituales se obtienen por su adecuado uso y que es avalado propiamente por la iglesia.

El fervor a la Virgen del Carmen está representado alrededor del mundo, como la benefactora en las horas oscuras y de incertidumbre, especialmente en los momentos extremos donde los fieles se enfrentan a la muerte, y ven en su fe, la transición a un estado de gracia, libres de las penas del purgatorio, y de acuerdo a las promesas de la Virgen del Carmen en el uso adecuado del escapulario carmelitano. La difusión de estos conceptos Marianos, determina que aquellas personas devotas, que procesan una existencia adecuada y justa, pueden merecer, en su fe, alcanzar las promesas de alivio en la transición del purgatorio a la gracias y gozo de la gloria de Dios.

Uno de los más grandes pilares de la iglesia católica, esta cimentado en la Virgen María. La tradición Mariana adopta, por sí sola, todas las directrices propias de la exaltación de la pureza de María, Virgen y Madre. La intercesión de María con Jesús, Nuestro Señor, para rogar por el perdón de nuestros pecados y su protección en los momentos difíciles de nuestra comunidad. Propiamente concebida como una devoción Mariana, es adoptada por la iglesia por su gran significado. Así mismo, advierte sobre el uso adecuado de este signo sacramental. Para hacerle el debido uso con respecto, sin vanidad e imponencia ante las verdades cotidianas de la existencia y sus constantes variaciones, que son en realidad, demostración de la voluntad divina. Estas mismas directrices que nos ofrece la iglesia, determinan las buenas costumbres y la exaltación de las virtudes la Santísima Virgen María al rezar en familia el santísimo rosario, que es la oración por excelencia, donde el maligno se encuentra indefenso e inútil para ejercer su presión sobre nosotros. San Bernardo lo expresó cuando se refería al rosario. “Hace temblar al infierno y hace fugar a los demonios”.

Respetando la diferentes tendencias y creencias religiosas, hago una invitación, especialmente para aquellas personas fieles de la Santísima Virgen María, a darle la posición que merece en nuestros hogares y en nuestros corazones, difundiendo sus enseñanzas y proclamando sus virtudes, especialmente por su calidad de madre de Jesús y por el misterio divino de su concepción. “…y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre…”

* Las opiniones expresadas de los “columnistas” en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de DiariOriente.

Publicaciones relacionadas

Clic para ver
Botón volver arriba