
Un presunto caso de violencia sexual contra una mujer de 83 años en el municipio de La Unión, Oriente antioqueño, genera indignación y fuertes cuestionamientos por parte de sus familiares, quienes aseguran que, pese a haber puesto la información en conocimiento de las autoridades, han transcurrido cerca de 15 días sin que se concrete la captura del señalado responsable.
De acuerdo con el comunicado difundido por la familia, los hechos habrían ocurrido durante la mañana del pasado 26 de septiembre de 2026. La adulta mayor habría sido víctima de una agresión sexual y, desde entonces, sus allegados esperan que las autoridades esclarezcan lo sucedido y avancen en las actuaciones judiciales para que el caso no termine en la impunidad.
La preocupación de los familiares no se limita a la falta de una captura. En su pronunciamiento también cuestionan lo que consideran un acompañamiento institucional insuficiente y la ausencia de un rechazo público contundente frente a un hecho de esta gravedad. Según señalaron, la información fue entregada oportunamente a las autoridades, por lo que se preguntan qué avances se han logrado y por qué, hasta el momento de su denuncia, no se había materializado la detención del presunto agresor.
Otro de los puntos que genera inconformidad es el manejo de la información en las redes sociales de la Alcaldía de La Unión. Los familiares aseguran haber observado que, desde el 2 de octubre, otras situaciones han recibido visibilidad en las publicaciones institucionales, mientras que este caso, a su juicio, no ha tenido el mismo tratamiento. También cuestionaron la decisión de limitar los comentarios en algunas publicaciones y plantearon interrogantes sobre las razones de esa medida.
“¿Qué tipo de mensaje estamos dejando en la sociedad al ser selectivos al rechazar o indignarnos por unas cosas y por otras no?”, es una de las preguntas que recoge el comunicado, en el que los familiares comparan la respuesta institucional frente a este caso con la atención pública que han recibido otros hechos, entre ellos el de un perro atropellado.
La familia también puso sobre la mesa una preocupación fundamental: la atención integral que debe recibir una mujer víctima de violencia sexual. En su pronunciamiento preguntaron por el acompañamiento psicosocial, las rutas de atención y los procedimientos que deben activarse para proteger a la víctima y a sus allegados. Consideran que no debería recaer exclusivamente sobre ellos la tarea de insistir para que el caso avance y obtenga la respuesta institucional que esperan.
La denuncia plantea interrogantes que requieren respuestas claras: ¿qué actuaciones se han adelantado desde que las autoridades conocieron los hechos?, ¿cuál es el estado actual de la investigación?, ¿qué medidas de protección y acompañamiento se han dispuesto para la víctima? y ¿qué gestiones se han realizado para identificar, ubicar y judicializar al presunto responsable?
Ante la gravedad de lo denunciado, resulta fundamental que las entidades competentes informen, dentro de los límites de la reserva legal y protegiendo la identidad y la intimidad de la víctima, sobre las actuaciones realizadas y las medidas adoptadas. La Fiscalía y la Policía tienen la responsabilidad de adelantar las diligencias correspondientes, mientras que las instituciones encargadas de la atención a las víctimas deben garantizar el acceso a las rutas de protección y acompañamiento.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de que las denuncias de violencia sexual reciban una respuesta oportuna, sin distinciones ni silencios, y de que las víctimas y sus familias no tengan que enfrentar solas la incertidumbre de un proceso judicial. La indignación expresada por los allegados exige respuestas institucionales verificables, avances en la investigación y garantías de atención digna.
Por ahora, los hechos continúan sujetos a investigación y la responsabilidad penal del señalado deberá establecerse ante la justicia. Mientras tanto, los familiares insisten en que su principal preocupación es evitar que el caso quede en el olvido y que se esclarezca lo ocurrido con la mujer de 83 años.



