
Estados Unidos trasladó a Colombia y Ecuador un grupo de drones militares MQ-9 Reaper que anteriormente se encontraban desplegados en África, en el marco de una estrategia de Washington para ampliar la cooperación en seguridad y las operaciones contra organizaciones dedicadas al narcotráfico y otras estructuras criminales en América Latina. La información fue revelada por The New York Times y confirmada por distintos medios que citan a funcionarios estadounidenses.
El movimiento se produce después de que Colombia acordara con Estados Unidos la llegada de tres aeronaves MQ-9A Reaper bajo la modalidad de préstamo. El acuerdo fue anunciado en agosto, tras la visita del entonces ministro de Defensa, general (r) Jorge Mora, a Estados Unidos. Según lo informado en ese momento, las aeronaves serían destinadas principalmente a labores de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, así como al apoyo de operaciones contra el narcotráfico y grupos armados ilegales.
Los MQ-9 Reaper son aeronaves no tripuladas de gran autonomía que pueden permanecer durante más de 20 horas en vuelo y operar a alturas superiores a los 15.000 metros. Están equipadas con sistemas de vigilancia, cámaras, sensores y otras tecnologías que permiten realizar seguimiento de objetivos y recopilar información en tiempo real, incluso en zonas selváticas, montañosas o de difícil acceso.
EUA 🇺🇸/Colômbia 🇨🇴:
Os drones americanos “MQ-9 Reaper” já estão na Colômbia (vídeo)
Os drones conhecidos como «caçadores-assassinos» foram enviados para a região com o objetivo de combater cartéis de drogas na América do Sul. https://t.co/JpV7aEbMjd
— Ivan Kleber (@lordivan22) October 7, 2026
Aunque su principal utilización puede estar relacionada con inteligencia y vigilancia, el Reaper también es una plataforma con capacidad ofensiva y puede ser equipado con armamento de precisión. Por esta razón, su llegada a la región ha generado atención, especialmente debido al cambio en la estrategia de Estados Unidos frente a las organizaciones que considera vinculadas al narcotráfico. No obstante, el traslado de estos equipos no significa por sí mismo que vayan a ser utilizados en ataques, pues su empleo dependerá de las misiones y acuerdos establecidos entre los países.
Por ahora no se ha informado públicamente cuántos de los drones trasladados desde África fueron destinados específicamente a Colombia ni cuáles serán sus bases de operación. Fuentes citadas por medios estadounidenses señalaron que se trata de un número reducido de aeronaves. El Comando Sur de Estados Unidos no entregó detalles, argumentando razones relacionadas con la seguridad operacional.
El despliegue ocurre además en un momento de fortalecimiento de la cooperación entre Bogotá y Washington. A finales de septiembre, Colombia y Estados Unidos acordaron crear una Unidad de Investigación Criminal Transnacional dentro del CTI, con participación de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI), para enfrentar estructuras de delincuencia organizada que operan en diferentes países.
La decisión también tiene lugar después de que Estados Unidos trasladara parte de sus recursos militares desde África hacia América Latina. El cambio responde a la prioridad que la administración de Donald Trump ha dado a la seguridad del hemisferio occidental y a la lucha contra el tráfico de drogas. El traslado, sin embargo, también ha despertado preocupación entre algunos sectores por la reducción de la presencia estadounidense en África y sus posibles efectos sobre las operaciones contra grupos armados en ese continente.
Con la llegada de los MQ-9 Reaper, Colombia incorpora una capacidad tecnológica adicional para labores de vigilancia aérea y seguimiento de estructuras criminales. El alcance que tendrán estas aeronaves y su eventual participación en operaciones ofensivas dependerán de los acuerdos entre ambos gobiernos y de las decisiones adoptadas por las autoridades colombianas.



