
Guatapé es un pueblo en el que los zócalos, adornados con tonos de amarillo, rojo, verde, naranja y otros colores vivos, cuentan historias. Como si se tratara de un lugar donde las personas sólo pudieran comunicarse mediante imágenes, en este municipio del Oriente Antioqueño basta estar atento a los dibujos de los muros que flanquean las calles empinadas para adivinar la identidad de sus habitantes.
Los zócalos de los frontis de las casas han sido tallados, pintados y esculpidos con imágenes que representan a las familias que viven en ellas. Así contó a través de su cuenta de Twitter, el periodista Juan Gabriel López la historia de su padre “Toño Renol”:
En Guatapé los Zócalos cuentan historias de personas, familias o del pueblo; les voy a contar la de este, que tiene uno de los “renoles” más famosos de este lugar.

Resulta que un señor, por allá en 1975; compró en Medellín y fiada, una rifa de un Renault 6 modelo 1974, pues bueno, el señor se ganó el carro, hasta ahí todo normal.

Pues el señor se ganó el carro, se lo entregaron y hasta negocio hizo con él, lo vendió. A los 3 meses a quien tenía el carro viajando a Pereira, se lo quitaron. ¿Por qué? el carro, naranjado, cómo está en el zócalo, era robado
Al señor, le tocó deshacer el negocio y ya sin carro, ni plata, lo único que heredó fue el apodo “Toño Renol”. El de la historia es mi papá y hoy está feliz, estrenando zócalo y contando la historia en la fachada de su casa. Mi papá es todo lo bello de la vida.

La calle es un recuerdo de la parte del pueblo que inundaron para construir el embalse. Las casas en el zócalo, son las de mis abuelos paternos y maternos, ahí crecieron y se conocieron mis papás.

Texto y fotos: Juan Gabriel López



