
El turismo es uno de los renglones económicos más importantes del municipio de El Peñol. Hoteles, hostales y restaurantes viven de los cientos de visitantes que llegan al pueblo todos los fines de semana. Sin embargo, el asunto se ha vuelto tan masivo que ha generado graves problemas en los últimos años.
Actualmente, habitantes de varias zonas rurales del municipio de El Peñol se quejan por tantas fiestas ruidosas y exhibicionistas, así lo documentó El Colombiano.
Las rumbas, el ruido constante y posibles actos sexuales a la vista de la comunidad son las denuncias que habitantes de El Peñol hacen; en la vereda El Morro hay una situación ejemplificante. Se trata de la finca La Isla, que ha sido sellada en dos oportunidades por el volumen a alto nivel. Los vecinos, también, se quejan de que en los balcones de esa casa se ven mujeres desnudas, bailando o teniendo relaciones sexuales. Según una vecina, “eso pasa en una vereda donde hay 65 niños. Ellos pueden ver esas escenas. Eso va en contra de sus derechos”.
El pasado domingo, La Policía ante el llamado de la comunidad llegó a la finca La Isla, donde según los reportes había una veintena de personas en medio de una rumba. El hombre, que se identificó como el administrador del lugar, portaba un arma sin salvoconducto, por lo que fue detenido.
El operativo estuvo a cargo del Mayor Ebert Celis, quien manifestó que el problema del ruido no se limita solo a La Isla, sino que sucede en repetitivas ocasiones en las zonas rurales de El Peñol. “En muchas zonas del municipio se está presentando ese problema. Arriendan fincas y hacen fiestas, perturbando la tranquilidad de los demás. Para eso, la Policía Nacional está constantemente haciendo operativos”, explicó el Mayor.
La alcaldesa de El Peñol, Sorany Marín, reconoció que casos como este, es un problema que se viene presentando en el municipio, sin embargo, dice que hay presencia de las autoridades para impedir que las zonas rurales se conviertan en zona de ruido, fiestas y descontrol. Ejemplo de ello, dice, es el sellamiento que le hicieron a La Isla por 10 días.
En la queja firmada por más de 120 vecinos de la finca La Isla, se expone también la preocupación por actos de exhibicionismo, se expresa que en videos subidos a la plataforma Only Fans, grabados en la terraza de la finca, se ve a una docena de mujeres desnudas bailando, echándose champaña en sus cuerpos. En otro video, incluso, se ve a tres mujeres realizando prácticas sexuales.
Los vecinos expresan que, “Una cosa es que lo hagan dentro de la casa, pero lo hacen en los balcones. En estas casas de El Peñol se ve todo. Yo me asomo al balcón y veo a la vecina tomando tinto. Ahora, cómo me voy a asomar al balcón si veo ahí a unas mujeres teniendo sexo”. De igual manera, los habitantes expresan que, las fiestas en La Isla duran tres y cuatro días, lo que les entorpece el “derecho a la tranquilidad”.
Por su parte, El Colombiano, se contactó con Guillermo Sierra, uno de los propietarios de la finca, quien, ante este caso, expresó que la queja de los vecinos es una “persecución” en su contra y que los videos de los balcones corresponden a tiempos en que él no había adquirido la finca.
De esta manera, es así como este conflicto de finca La Isla y los vecinos es un claro ejemplo de cómo el turismo masivo y de fiestas ha impactado la calidad de vida de los habitantes de las zonas rurales de El Peñol.







