
Fernando Tiza, artista que sorprende con sus obras pintadas en las calles
Tal vez no lo conozcan como Fernando Tiza, tampoco con su nombre de pila, Alexis Fernando Baquero Valbuena, lo que si puede ser más probable, es que alguna vez se hayan deleitado con sus pinturas en El Carmen de Viboral o en el parque de San Antonio de Pereira mientras saborean un postre.
Fernando lleva el arte a las calles. Horas y horas pinta sobre la calle, sobre el duro asfalto, con una tiza hace cientos de trazos, hasta que la forma va a apareciendo y los ojos se quedan admirados. Horas de trabajo en público, luego… la obra queda ahí sobre el cemento y es borrada por el tiempo.
Hace cinco años Fernando Baquero se interesó por este arte. Comenzó en Medellín, pero luego se trasladó a El Carmen de Viboral y al parque de San Antonio de Pereira, donde cada fin de semana, con suma dedicación deja la pasión por el arte plasmado en medio del espacio público. La inspiración de Fernando Tiza viene de las obras de realismo y arte sacro o arte religioso.
Fernando viajará a México, en este país representará a Colombia y mostrará todo su talento como artista callejero, en el Festival Colores del Pasado, el cual se llevará a cabo el 30 de abril y el 1 de mayo en San Luis de La Paz, Guanajuato. “Nuestro Festival tiene el objetivo de fomentar la cultura, el arte, el compañerismo, la economía y el turismo Ludovicense contando para ello con artistas de toda la República Mexicana y del mundo, que buscan darle vida al piso gracias a sus grandiosas e impactantes obras”, dice la invitación que llegó desde México para Fernando, único representante de Colombia en este festival.
Madonnari, el fuerte de Fernando Tiza
Los madonnari son artistas que usan tizas para crear pinturas en el suelo de las ciudades. Muchos de estos artistas viven de las monedas que les son ofrecidas por los transeúntes.
En sus comienzos, probablemente alrededor del siglo XVI, pintaban madonnas, de ahí su nombre. Por la Villa de Latio deambulaban los madonnaris, pintores que con carbones y gises transformaban plazas y arenas en galerías matizadas de colores, expuestas en el suelo arenoso y compactado de Roma. Esta actividad se ha ido practicando en las grandes ciudades alrededor del mundo.
Otros países son ejemplos sobresalientes, en el caso de México, las alfombras de aserrín, flores y piedras de colores que año con año se realizan particularmente en Tlaxcala y en otros estados.












