
En el municipio de Campo de la Cruz, Atlántico, se espera con gran tristeza la llegada de los cuerpos de Jesús García Sarmiento, Luis Guillermo Canoles Menco y Marlon John Zárate, tres de las siete personas asesinadas en la masacre ocurrida en zona rural de Rionegro el pasado martes. Los fallecidos eran originarios de Campo de la Cruz y se encontraban trabajando como albañiles en esa región.
Los familiares de las víctimas han completado los trámites necesarios en Medicina Legal para el traslado de los cuerpos al corregimiento de Bohórquez . La llegada de los restos está programada para las 7:00 de la mañana de este sábado 29 de junio.
Katiuska García, prima de Jesús García Sarmiento, expresó su profundo dolor y la necesidad de justicia: «Toda nuestra familia espera la llegada del cuerpo de Jesús, pero también exigimos justicia para todas las víctimas. Queremos saber qué pasó y por qué ocurrió de esa manera».
Wendy Canoles Menco, hermana de Luis Guillermo Canoles, también pidió justicia: «Mi hermano no era una mala persona. Pido justicia no solo por él, sino por todas las víctimas. No se metía con nadie».
Jesús García Sarmiento, Luis Guillermo Canoles y Marlon John Zárate habían viajado a Rionegro hace unos meses para trabajar en la construcción de una finca. Según una última llamada de Jesús García a su esposa, ellos fueron retenidos en una finca antes de ser asesinados.
Las autoridades han confirmado que las siete víctimas de la masacre eran oriundas de diferentes regiones, incluyendo La Guajira y Bolívar, además del Atlántico. Entre los fallecidos se encuentran Luis Epinayú, Arturo Enrique González González y Gildardo Cárdenas Epinayú de La Guajira, y Yeisin Luis Fontalvo Buelvas de San Jacinto, Bolívar.
Un sobreviviente del ataque, que había llegado a Rionegro desde San Bernardo del Viento, Córdoba, fue dado de alta tras recibir atención médica por una herida leve.
Las investigaciones preliminares sugieren que el ataque podría haber sido perpetrado por el Clan del Golfo, quienes acusaron a las víctimas de ser informantes de la banda El Mesa, de Bello. Sin embargo, el alcalde de Rionegro, Jorge Rivas, afirmó que el ataque fue inesperado, especialmente en una zona sin antecedentes de problemas de seguridad.
Es de resaltar que las autoridades anunciaron una recompensa de hasta $100 millones de pesos por información que permita esclarecer este hecho.




