
El ciclista Rigoberto Urán volvió a llamar la atención en el Oriente Antioqueño. Este hombre cada vez que hace una aparición en redes sociales y cada vez que interactúa con diferentes personas sobre las vías de esta subregión, genera impactos positivos, alegra corazones y en ocasiones cambia vidas.
Rigoberto Urán esperó entre sorpresas al niño Ángel David Valencia, que en días pasados le dio la vuelta al mundo su historia, cuando le siguió el paso al ciclista antiqueño y al neerlandés Tom Domoulin y a su equipo cuando entrenaban en las carreteras del Oriente Antioqueño.
En el reencuentro de Ángel con Rigo, el ciclista profesional lo recibió entre regalos: un uniforme, una bicicleta, entre otros implementos deportivos; además de regalos más allá de lo material, como las palabras de aliento y la gran motivación que puede generar esta experiencia para que el joven siga entrenando.
Contexto
Mientras se encontraba entrenando en las vías del Oriente de Antioquia junto con los integrantes del equipo Jumbo Visma, entre los cuales se cuenta al neerlandés Tom Dumoulin. En una de sus prácticas, en la tarde del pasado miércoles 9 de febrero, en las carreteras del Altiplano del Oriente Antioqueño, Rigo se reencontró en carretera con Ángel David, un niño de la Vereda San Juan, del municipio de La Unión, quien les siguió el paso desde Sonsón, este hecho quedó registrado en un video que se ha viralizado en redes sociales.
Ángel David Valencia Cardona, tiene 13 años, pero desde muy pequeño asumió el ciclismo como una práctica para su vida. Ángel, comenzó en una bicicleta todoterreno y luego su padre le “heredó” la bicicleta que él usaba y Ángel continuó entrenando en ella. En entrevista con Caracol Radio, Ángel David, les contó que él ya conocía a Rigo: “lo de ayer me dejó emocionadísimo. Yo salí a mi rutina de entrenamiento normal, y, ahí en la vía de La Unión a Sonsón y pues yo ya me devolvía y ellos me alcanzaron y entonces yo me les pegué a rueda. Un poquito me tocó apretar. Me preguntaron que cuánto llevaba y me dijeron que era un capo que era un duro”, expresó emocionado el niño Ángel.
Ángel David, es una muestra de disciplina y perseverancia. Ahora con mucha más motivación para continuar luchando por sus sueños y pedaleando.



