
La Gobernación de Antioquia ha dado a conocer recientemente una controversia en torno a los terrenos destinados a la construcción de una segunda pista del aeropuerto en el municipio de Rionegro.
Según informes oficiales, hace un mes se llevó a cabo la desafectación de dichos terrenos, lo que implica iniciar un nuevo proceso de registro predial. Sin embargo, esta medida ha sido objeto de debate y contradicción.
El secretario de infraestructura de Antioquia, Horacio Gallón, ha expresado su preocupación, calificando este paso como un retroceso en los planes de expansión del aeropuerto. En el Congreso, el Ministro de Transporte anunció la actualización del plan maestro para abordar la congestión, asignando fondos para esta actualización y asegurando que los terrenos necesarios no serán congelados hasta una decisión final.
Sin embargo, voces de la comunidad y representantes locales discrepan con la información oficial. Nelson Vallejo, presidente de la Junta de Acción Comunal de Abreito, (vereda que sería afectada por la construcción de la segunda pista), señaló que «hay una equivocación del señor Horacio Gallón». Afirmó que, aunque se ha hablado de desafectar los terrenos, la anotación en el certificado de tradición sigue presente, lo que indica que la situación no ha cambiado efectivamente.
“Hay una equivocación del señor Horacio Gallón. Una cosa es el vencimiento de términos y otra es quitar la anotación en el certificado de tradición, este sigue apareciendo. No han desafectado como tal los predios, no los han descongelado” Manifestó.
Además, DiariOriente se comunicó con el abogado Luis Enrique Correa, directamente afectado por la construcción de la segunda pista. Destacó que la comunidad ha vivido en incertidumbre durante más de nueve años. Señaló que, aunque se determinó una afectación a las tierras, la construcción no se ha materializado y los terrenos siguen con restricciones que afectan a los propietarios, quienes no pueden construir, mejorar, vender o recibir subsidios gubernamentales para mejoras de vivienda.
La situación ha llevado a la formación de la veeduría VIDA JMC, conformada por la comunidad para velar por la conservación del territorio en el entorno del aeropuerto. Han expresado su preocupación por la falta de claridad en torno a la situación de los terrenos y han emprendido acciones legales para resolver el conflicto.
“Se ha estipulado que es muy posible la construcción de la pista y es así como en el 2017 los terrenos fueron afectados. De un total de 764 hectáreas que había estipulado el consorcio, a raíz del trabajo de la veeduría vida y manifestaciones de la comunidad, el polígono se redujera a 412 hectáreas. Fueron afectadas mediante una resolución de la aeronáutica civil y en él los terrenos no se puede construir, mejorar, vender. Es más, no pueden recibir subsidios del gobierno para la ayuda de mejoras de vivienda.” Expresó.
El año pasado, al haber transcurrido 6 años exactos de la afectación de los terrenos, como no se construyó la pista la ley novena dice que por el transcurrir el tiempo los terrenos quedan desafectados. Mediante petición de la veeduría a la aeronáutica civil desconocieron la petición de desafectar los terrenos, igual cosa sucedió con la oficina de instrumentos públicos de Rionegro, no quisieron desafectar los terrenos. La veeduría tuvo que poner tutela.
“Esta tutela fue fallada por los juzgados de Rionegro a favor, pero la aeronáutica civil impugnó la tutela y los jueces del tribunal superior de Antioquia le dieron la razón a la aeronáutica diciendo que ellos no estaban obligados a desafectar porque la desafectación operó de pleno derecho.
A pesar de que la ley novena dice que los terrenos no fueron utilizados en los 6 años quedarían desafectados automáticamente, pero la anotación sigue y cuando una persona va a sacar el certificado de libertad aparece la afectación.”
A pesar de las discrepancias, la construcción de la segunda pista continúa siendo un tema de interés y preocupación para diversas partes involucradas.



