
Una controversia por la realización de una eucaristía en un predio privado del sector Alto de la Virgen, en el municipio de Guarne, abrió un debate en redes sociales sobre los límites entre la libertad de culto y el respeto por la propiedad privada.
El hecho, registrado en video y ampliamente compartido, muestra un momento de tensión entre un sacerdote vinculado a la Prelatura Verbum Domini, religiosas custodias del santuario mariano y uniformados de la Policía. El religioso denunció presunto hostigamiento y vulneración a la libertad religiosa, mientras que las monjas insistieron en que el acto litúrgico no podía realizarse allí por tratarse de un espacio privado de uso católico.
Ante la polémica, la Diócesis de Sonsón-Rionegro emitió un comunicado en el que expresó su solidaridad con las Hermanas de María Santificadora y reiteró su defensa del derecho fundamental a la libertad religiosa, pero aclaró que el santuario es un espacio propio de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.
Según la diócesis, al tratarse de un ministro perteneciente a otra denominación, se solicitó que la celebración no se realizara en ese lugar específico, con el fin de preservar la identidad católica del sitio y evitar confusiones entre los fieles. En el pronunciamiento también se hace un llamado al respeto por la propiedad privada y a resolver cualquier diferencia por vías legales, pacíficas y dialogadas.
El episodio ha dividido opiniones entre creyentes y ciudadanos, planteando una pregunta de fondo: ¿hasta dónde llega la libertad de culto cuando se trata de espacios privados? Mientras algunos respaldan al sacerdote, otros apoyan la postura de las religiosas y de la Iglesia local.
La diócesis concluyó invitando a la comunidad a mantener la serenidad, fortalecer el respeto mutuo y buscar caminos de entendimiento que favorezcan la paz y la convivencia.
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