
Récord histórico: el oro alcanza los 3.000 dólares por onza
El precio del oro alcanzó por primera vez en la historia los 3.000 dólares por onza este viernes 14 de marzo, en medio de crecientes preocupaciones económicas y geopolíticas que han impulsado la demanda de este metal como activo refugio. Durante las negociaciones intradía, el oro tocó los 3.004,94 dólares, consolidando su papel como una de las inversiones más seguras en tiempos de incertidumbre.
Los analistas señalan que factores como la inflación, la posibilidad de una recesión en Estados Unidos, los conflictos geopolíticos y el riesgo de una guerra comercial han llevado a los inversionistas a buscar protección en el oro. La reciente amenaza del presidente Donald Trump de imponer aranceles del 200% sobre productos europeos, como el vino y los licores, ha sido uno de los detonantes de este repunte.
Históricamente, el oro ha demostrado ser una inversión estable en momentos de crisis económicas. Durante la burbuja de las hipotecas en 2007-2008, la crisis de deuda soberana en Europa entre 2010 y 2011 y la pandemia de COVID-19, el metal precioso ha mantenido su valor y ha servido como refugio para los inversionistas.
Diego Franco, jefe de Investigaciones Económicas de Franco Capital Asset Management, explicó que la estabilidad del oro proviene de su uso como respaldo monetario en el pasado y su disponibilidad limitada. “El efectivo perdió valor con el tiempo, mientras que el oro y otros metales como la plata, el platino y el estaño han conservado su precio debido a su escasez y alta demanda”, señaló.
Además, el oro es un bien codiciado en diversas industrias, desde la joyería hasta la tecnología, lo que refuerza su estabilidad. “El hecho de que conserve su valor y tenga múltiples usos le permite resistir ante cualquier coyuntura económica”, agregó Franco.
Otro factor que ha impulsado el precio del oro es su capacidad para mitigar los efectos de la inflación. Durante períodos inflacionarios, el oro se convierte en una opción atractiva para los inversionistas que buscan proteger su capital.
“La incertidumbre económica global y el riesgo de recesión están llevando a los fondos de inversión a refugiarse en activos seguros, y el oro sigue siendo el principal”, afirmó Stephen Innes, analista de SPI AM.
En el contexto actual, la política comercial de la administración Trump ha añadido más volatilidad al mercado. El aumento de aranceles al acero y el aluminio, junto con la posibilidad de nuevas restricciones comerciales con la Unión Europea, han generado preocupación sobre el crecimiento económico global.
La prolongada guerra en Ucrania y el rechazo de Rusia a un alto al fuego propuesto por Estados Unidos han intensificado la inestabilidad geopolítica, lo que también ha impulsado la demanda de oro. Desde la invasión rusa en 2022, su precio ha subido cerca del 60%, en parte debido a que bancos centrales como el Banco Popular de China han aumentado sus reservas para protegerse de sanciones internacionales.
Jason Hollands, director gerente de Evelyn Partners, calificó el oro como “el activo de pánico preferido” y destacó que su reciente incremento refleja la incertidumbre global. Además, la depreciación del dólar ha hecho que el oro sea aún más atractivo para inversionistas fuera de Estados Unidos.



