
La aerolínea Spirit anunció que no permitirá abordar a personas con tatuajes ofensivos o ropa inadecuada
La aerolínea estadounidense, Spirit Airlines, actualizó su código de vestimenta para pasajeros con nuevas restricciones, aprovechando los esfuerzos de la aerolínea de bajo costo para sacudirse su imagen de marca de gama baja.
La compañía amplió su definición de estar «inadecuadamente vestido» para incluir estar descalzo, usar «ropa transparente», tener «partes privadas expuestas» o tener ropa o tatuajes corporales que «sea lascivo, obsceno u ofensivo por naturaleza». Según reportaron medios como CNN y KSAT, estas medidas buscan “garantizar la comodidad y el respeto a bordo”.
También, se prohíbe el ingreso a bordo a los pasajeros que estén ebrios o drogados, tengan enfermedades contagiosas o actitudes violentas o desordenadas que afecten el desempeño del personal de la tripulación. Además, es necesario que los pasajeros se ubiquen de manera correcta en sus asientos y aseguren el cinturón de seguridad durante el vuelo, aquellos que no realicen estas acciones serán excluidos.
Estas normas no son completamente nuevas. Spirit Airlines había denegado la entrada a dos jóvenes por vestir camisetas que mostraban parte del abdomen y a un hombre por llevar una sudadera con un lenguaje inapropiado mucho antes de implementar este código.
La crisis financiera que ahoga a la aerolínea
La estricta política para pasajeros llega en un momento crítico para Spirit Airlines. La empresa, con sede en Dania Beach, Florida, anunció recientemente la eliminación de unos 200 puestos de trabajo en diversos departamentos como parte de su estrategia para reducir costos. A esto se suma el despido de pilotos, la oferta de licencias voluntarias para su personal de cabina y la reducción de rutas. También decidió vender parte de su flota de aviones Airbus para recaudar fondos y aliviar la presión financiera.
La crisis de Spirit Airlines se profundizó tras el colapso de un acuerdo de compra por 6.600 millones de dólares con JetBlue, el cual fue bloqueado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos debido a preocupaciones antimonopolio. La ruptura de este acuerdo dejó a Spirit en una posición económica delicada, obligándola a tomar medidas drásticas para mantenerse operativa.
Mientras los pasajeros y la industria observan con atención los movimientos de la aerolínea, queda por ver si estas decisiones ayudarán a Spirit Airlines a salir a flote o si marcarán el inicio de una etapa aún más turbulenta.



