AltiplanoRionegro

El Capitán Jair Ospina: una vida dedicada al servicio y a la formación bomberil en Rionegro

El Capitán José Jair Ospina, con más de 40 años al servicio de la comunidad como bombero en Rionegro y fundador de la brigada de bomberos infantiles, es un ejemplo de dedicación y perseverancia.

Originario de Quimbaya, Quindío, llegó a Medellín a los 17 años y, posteriormente, se instaló en Rionegro, donde su vocación lo llevó a dedicar su vida a la protección y asistencia de los demás.

En 1982, tras un incendio en la zona conocida como La Chirría, el comandante de bomberos local le pidió a Ospina su colaboración para organizar un cuerpo de bomberos que apenas se estaba constituyendo. Desde entonces, se vinculó oficialmente, motivado por su deseo de ayudar a la comunidad. «Si yo tengo la posibilidad de ayudar a la gente, de mil amores le ayudo».

En sus inicios, los recursos eran limitados. Los bomberos operaban desde una pequeña pieza en el antiguo ‘matadero’, con una única máquina Ford 50 para atender emergencias en 23 municipios del Oriente Antioqueño. «En ese entonces, la alcaldía escasamente nos daba la gasolina, pero nosotros seguíamos adelante», recuerda.

 

La sirena ubicada en el Alto de la Capilla era su principal herramienta para alertar a los bomberos, quienes, sin importar las dificultades, acudían al llamado. Con losaños, Ospina no sólo desempeñó su labor en emergencias, sino que se formó en diversas áreas, realizando cursos en Pereira y Cali sobre incendios estructurales y primeros auxilios. También contribuyó al desarrollo del cuerpo de bomberos adquiriendo más equipos y capacitando a sus compañeros, lo que permitió la evolución del servicio en la región.

En 1985, dio un paso más allá al fundar la brigada de bomberos infantiles, un grupo que inició con cuatro miembros y que, con el tiempo, fue creciendo e integrando más jóvenes apasionados por el servicio comunitario. «Les compramos uniformes y fuimos formando un equipo comprometido con los valores de los bomberos».

 

A pesar de enfrentar desafíos, como conflictos internos y la falta de apoyo de algunos comandantes, Ospina ha mantenido su compromiso. «Lo más difícil para mí ha sido que la mayor parte de los comandantes me han hecho a un lado, pero aquí estoy, hasta que Dios me ayude».

Hoy, el Capitán José Jair Ospina es un referente de perseverancia y amor por la labor bomberil en Rionegro, un ejemplo vivo de que, con pasión y entrega, se pueden superar los obstáculos para servir a los demás.

Publicaciones relacionadas

Clic para ver
Botón volver arriba