
En la vereda de Juan XXIII en el municipio de Guarne, una mujer estadounidense, Luz Betty Noguera Bravo, ha dedicado su vida a una causa noble, desde el 2010 que reside en Colombia cuida y protege a muchos perros que han encontrado refugio en su albergue. Doña Betty se autodenomina «la mamá de los caninos».
El año pasado, en junio, recibió una noticia desgarradora. Fue diagnosticada con cáncer de mama. El temor inicial no fue solo por su propia salud, sino por el futuro de su hija menor de 6 años y sus queridos perros. «¿Con quién los voy a dejar?», se preguntaba. Sin embargo, estos fieles compañeros se convirtieron en su mayor apoyo en la lucha contra dicha enfermedad.
«Han sido mi fuerza para vencer el cáncer. No voy a parar, voy para cirugía, pero esto ha sido una enseñanza más», comparte doña Betty, quien, a pesar de los desafíos físicos, encuentra motivación en sus adorados animales.
El albergue, hogar de perros de diversas razas y tamaños, enfrenta problemas financieros. «Yo con lo que me llega trato de estirar lo más que pueda, pero a veces me quedo corta», admite. A pesar de las dificultades, ella y su equipo de voluntarias hacen sacrificios para garantizar la salud y el bienestar de sus «hijos caninos».
Además le expresa a DiariOriente que: “ya los deje de contar, para que cuento, son más los que llegan que los que se van, yo quiero que adopten, a mí me hacen un favor porque yo estoy pasando por una situación que no es fácil, a veces no puedo caminar muy bien pero yo soy victoriosa, los tengo a ellos y ellos me hacen salir adelante.”
Doña Betty no solo aborda la realidad de sus perros, sino que también llama la atención sobre la importancia de recordar que ellos tienen necesidades y pueden enfermarse. «Quisiera que no se olviden de que ellos existen, que también comen, que tienen necesidades, que a ellos también les duele».
Jennifer Gómez, voluntaria animalista también expresó a este medio que: “tenemos un perrito que no tiene paladar, le tenemos que hacer un procedimiento quirúrgico porque la comida se le está yendo a las fosas nasales entonces tiene una infección. Por ende, parte del dinero que recojamos también será destinado a este canino, que además no tiene una pata. En la patita cuando le sane le pondremos una prótesis de las que hacen con material reciclable, y tendrá calidad de vida”
El llamado de doña Betty es claro. Necesita ayuda. «Lo único que pido es que nos ayuden a que ellos estén siempre bien». Con casi 80 perros a su cuidado, doña Betty busca apoyo en forma de comida, vitaminas, cobijas y colchones para garantizar el bienestar de sus «hijos caninos”.
Para aquellos que deseen contribuir, doña Betty ha compartido estas dos cuentas.
Estas son las únicas cuentas destinadas a apoyar esta noble causa.
Nequi: 3203253032 – Cuenta de ahorros Bancolombia: 16187986935
A la fecha de la publicación de esta noticia, doña Betty se encuentra en cirugía. Por ende, las voluntarias también han decidido destinar dinero para la salud de ella.



