
Nuevamente se colapsó el aeropuerto José María Córdova, a través de redes sociales, varias personas registraron las largas filas a las que se tuvieron que enfrentar desde la madrugada hasta la mañana del lunes 21 de noviembre.
Varios viajeros lamentaron la situación, incluso registraron filas que daban varias vueltas hasta llegar a los mostradores, Marina Garzón, quien trabaja en el aeropuerto, señaló que los fines de semana el José María Córdova se pone a reventar, “las filas llegan hasta afuera, le dan la vuelta al aeropuerto. Otras veces van hasta Avianca, seis locales más allá de los ingresos nacionales”.

Un usuario señaló en Twitter, “a las 5 de la mañana esta es la fila del aeropuerto en Río Negro (Medellín) una hora haciendo fila, se demora más la fila que el vuelo; muchas personas llegan a tiempo, pero pierden el vuelo ¿y quién pierde? El usuario. Terrible la situación del transporte aéreo”.
Mucho se ha hablado del crecimiento del aeropuerto, pues según señaló a El Colombiano Fredy Jaramillo, gerente del JMC “El crecimiento frente a 2019 es del 40%. Ese año cerramos con nueve millones de pasajeros y este, a diciembre 31, cerraremos con 13 millones. Queda un poco de holgura en la parte internacional, pero en los vuelos domésticos no nos da más: uno ve pasajeros sentados en los corredores y largas filas en los filtros”.
Zonas como las de chequeo, de seguridad y salas de espera no dan para más, además la falta de personal de Migración Colombia ha ralentizado la operación del aeropuerto, “migración sigue con la misma planta. Vienen trabajando con nueve personas en el sellado de pasaportes. Combinan tecnología, con máquinas de entrada y salida, pero no alcanza”, dice Jaramillo.
No solo es la infraestructura, hay que resaltar que hace algunos días los controladores también denunciaron el deterioro de sus herramientas de trabajo.




