
Con un implante de plumas, lograron que un gallinazo al que se las habían cortado volviera a volar
Un gallinazo que llegó al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) sin poder volar, luego de que alguien le cortara las plumas, comenzó a recuperar su libertad gracias a un proceso de rehabilitación que se extendió durante varios meses.
Aunque se desconocen las circunstancias en las que ocurrió, el resultado de aquella acción fue que el ave quedó limitada para desplazarse por sus propios medios. Una condición que comprometía comportamientos esenciales para su supervivencia y que la llevó a necesitar atención especializada.
Desde entonces, el equipo del CAVR trabajó en su recuperación mediante un procedimiento que consistió en realizar injertos de plumas provenientes de su propio banco. Estas fueron seleccionadas de acuerdo con la especie y el tamaño del gallinazo, con el propósito de ayudarlo a recuperar el vuelo mientras llegaba el momento de su muda natural.
Después de varios meses de trabajo, el esfuerzo comenzó a dar resultados. En un video compartido por el centro se observó cómo el animal volvió a levantar el vuelo, un avance que representó un paso importante en su proceso de rehabilitación.
¿Qué lleva a alguien a quitarle a un animal la posibilidad de volar? 💔
No conocemos las circunstancias de este caso, sí sabemos algo: ningún animal debería sufrir por la falta de conciencia de los seres humanos.
CAVR – @universidadces https://t.co/v75dbNRHaa
— Área Metropolitana del Valle de Aburrá (@Areametropol) October 29, 2026
Pero detrás de esta historia también quedó un llamado a reflexionar sobre la manera en que los seres humanos se relacionan con los animales silvestres. Cortar las plumas de un ave no es una acción sin consecuencias: puede limitar su movilidad, dificultar su supervivencia y privarla de comportamientos propios de su naturaleza.
El CAVR también recordó que no todas las especies despiertan simpatía entre las personas. Animales como los gallinazos, murciélagos, serpientes, arañas y búhos suelen generar temor o rechazo, pero su importancia en los ecosistemas no depende de la percepción que tengamos de ellos. Cada uno cumple una función en la naturaleza y merece respeto y protección.
El Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre, que trabaja en convenio con la Universidad CES, reiteró su compromiso con la recuperación de estos animales e invitó a la ciudadanía a protegerlos y evitar cualquier acción que pueda poner en riesgo su vida.
Las personas que encuentren fauna silvestre herida o en situación de riesgo en el Valle de Aburrá pueden comunicarse con la línea de atención **304 630 0090**.



