
El Hospital General de Medellín Luz Castro de Gutiérrez ha realizado cerca de 2.000 ecocardiografías a niños y niñas de Medellín y Antioquia en menos de un año, como parte de sus acciones para detectar de manera temprana enfermedades cardíacas congénitas y facilitar la atención oportuna de la población infantil.
De acuerdo con la institución, estos estudios han sido posibles gracias a un ecocardiógrafo de alta tecnología adquirido a finales de 2025 mediante la campaña “Un eco para la vida”, impulsada por la Fundación Santiago Corazón. Además, el hospital adecuó un consultorio para brindar atención especializada a los pacientes pediátricos que requieren este tipo de evaluaciones.
La subgerente asistencial del Hospital General de Medellín, Nadia Paola Guevara Umaña, explicó que la detección temprana de estas afecciones es importante para orientar el diagnóstico y definir oportunamente los tratamientos. Según indicó, los estudios realizados han permitido identificar patologías congénitas, estructurales y funcionales del corazón de manera rápida y segura.
La institución informó que en el 46 % de los estudios se han registrado hallazgos que requieren valoración médica. Sin embargo, la cardióloga y ecocardiografista pediatra Mirna Rocío Yabur Espitia aclaró que una alerta durante el examen no significa necesariamente que el menor tenga una cardiopatía, pues algunos hallazgos pueden corresponder a procesos normales de adaptación del corazón y requieren seguimiento clínico.
La especialista señaló que las ecocardiografías se solicitan cuando el pediatra identifica signos que ameritan una evaluación más detallada. Durante el procedimiento, los cardiólogos pediatras examinan las cavidades del corazón, su funcionamiento y la posible presencia de hipertensión pulmonar, entre otros aspectos que permiten establecer un diagnóstico más preciso.
Entre las afecciones identificadas en la población infantil se encuentran anomalías como la persistencia del conducto arterioso, el ventrículo único, la doble salida del ventrículo derecho y la transposición de las grandes arterias. Estas condiciones pueden requerir diferentes niveles de seguimiento y atención, según las características de cada paciente.
Uno de los menores atendidos fue Liam, quien ingresó al servicio de urgencias con fiebre alta y posteriormente fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos tras presentar complicaciones asociadas con la enfermedad de Kawasaki. Su madre, Mileidis Solórzano, agradeció al personal médico del hospital y a la Fundación Santiago Corazón por los equipos disponibles para la atención de los niños. Según relató, el menor ha mostrado una evolución favorable y continúa bajo cuidado médico.
Con la realización de estos cerca de 2.000 estudios, el Hospital General de Medellín busca fortalecer la detección oportuna de enfermedades cardiovasculares en la infancia y ampliar las posibilidades de diagnóstico y seguimiento para pacientes de Medellín y otros municipios de Antioquia. La institución destaca que la disponibilidad de tecnología especializada y la valoración médica temprana son herramientas para orientar la atención de los menores que presentan signos de posibles alteraciones cardíacas.



