
Redes de narcotráfico del Clan del Golfo, ELN y disidencias Farc tendrían presencia en al menos 12 países europeos
Una investigación periodística publicada este martes 13 de octubre por el diario británico The Guardian advierte sobre la expansión de organizaciones criminales latinoamericanas en Europa, entre ellas el Clan del Golfo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Farc. El informe señala que estas estructuras estarían fortaleciendo sus vínculos con redes delictivas locales, en un escenario marcado por el crecimiento del tráfico internacional de cocaína.
El trabajo, desarrollado durante cuatro meses, identificó actividad de organizaciones criminales procedentes de Colombia, Brasil, Ecuador, Venezuela, México y Estados Unidos en al menos 12 países europeos. Entre los territorios mencionados se encuentran España, Portugal, Países Bajos, Bélgica y Francia, además de Alemania, Rumanía, Croacia y Eslovaquia.
Según la investigación, estas organizaciones no necesariamente operan en todos los países mediante estructuras numerosas o directamente controladas desde América Latina. En algunos casos, su presencia estaría relacionada con intermediarios, emisarios y alianzas con grupos criminales europeos que facilitan las operaciones de narcotráfico y otras actividades ilícitas.
#MUNDO | El Clan del Golfo, ELN y FARC ya operan en Europa revela un informe especial del diario británico The Guardian sobre los grupos criminales latinoamericanos que tienen presencia activa en países como España, Portugal, Países Bajos, Bélgica y Francia, mientras que su estela comercial ya llega hasta Alemania, Rumania, Croacia y Eslovaquia. La investigación periodística indica que estos grupos y otros 13 de diversos países latinoamericanos ya no solo hacen asociaciones con mafias europeas, sino que también controlan sus propios negocios en Europa.
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) October 13, 2026
El informe también advierte sobre cambios en las rutas y en las modalidades del crimen organizado transnacional. Las autoridades europeas han detectado, por ejemplo, laboratorios de metanfetamina vinculados con grupos mexicanos en Francia, Polonia y Alemania, así como indicios de actividad de organizaciones latinoamericanas en países de Europa oriental.
Uno de los factores que explicaría esta expansión es el crecimiento de la producción mundial de cocaína y la importancia del mercado europeo para las redes dedicadas a su comercialización. De acuerdo con los datos citados en la investigación, las incautaciones de cocaína en Europa aumentaron un 471 % entre 2014 y 2024, lo que refleja la magnitud del desafío que enfrentan las autoridades para combatir este negocio ilegal.
El documento también recoge estimaciones de Europol sobre la presencia de redes criminales latinoamericanas en el continente. De las 731 redes criminales consideradas de mayor amenaza en Europa, 149 tendrían vínculos con organizaciones de América Latina, aunque esta relación no implica que todas tengan el mismo nivel de presencia, capacidad operativa o control territorial.
En el caso colombiano, la mención del Clan del Golfo coincide con investigaciones previas sobre sus presuntas conexiones con redes internacionales de narcotráfico. En febrero de 2026, una operación conjunta de autoridades colombianas y españolas permitió la captura en Medellín de Jhon Henry González Herrera, conocido como alias ‘Medio Labio’, señalado por los investigadores como uno de los principales operadores financieros vinculados con esta organización.
De acuerdo con información divulgada por la Guardia Civil española, la operación hacía parte de una investigación internacional que buscaba desarticular una red responsable de introducir grandes cargamentos de cocaína en Europa a través de puertos de España, Bélgica y Países Bajos. Las autoridades atribuyeron a esa estructura el envío de más de 120 toneladas de cocaína al continente europeo, en el marco de la investigación que tuvo una primera fase en octubre de 2025.
Los hallazgos ponen de relieve la dimensión internacional que pueden alcanzar las estructuras criminales surgidas en América Latina y los retos de cooperación judicial y policial entre países. No obstante, la presencia de una organización en determinadas investigaciones o territorios no significa necesariamente que ejerza control directo sobre ellos, por lo que resulta necesario distinguir entre las conexiones identificadas, las actividades investigadas y las responsabilidades que puedan establecerse judicialmente.
La investigación publicada por The Guardian vuelve a situar el narcotráfico internacional y las alianzas entre organizaciones criminales en el centro del debate sobre seguridad en Europa, mientras las autoridades de distintos países mantienen operaciones para identificar sus redes logísticas, financieras y de distribución.



