Por: Jaime Vargas Ramírez

Una polvareda se ha levantado en Rionegro por la intención del alcalde de modificar el actual sistema de transporte urbano público por medio de la creación de una empresa llamada SONRÍO, nombre que se le dio al nuevo sistema de transporte integrado del municipio que se piensa implementar.  Los transportadores se han dividido al respecto, unos han accedido a firmar un acuerdo con la administración y otros están dispuestos a dar la pelea contra la nueva modalidad del transporte.  Pero no solo el descontento se palpa en Rionegro, también se da en municipios aledaños ya que la implementación de Sonrío implicaría que vehículos de transporte intermunicipal no puedan entrar al centro de la ciudad, perjudicando en forma grave, tanto a transportadores, como a usuarios.

Llevo poco tiempo viviendo en Rionegro, y la verdad, me gusta su transporte público, pues no encuentro, como en otras ciudades, sobrecupo, inseguridad, guerra del centavo, incomodidad o contaminación. Es decir, la problemática caracterizada por los estudiosos del tema, como son: tiempo de viaje, seguridad, comodidad, confiabilidad y tarifa, no existen como impactos negativos sobre los usuarios.

Quizá pueda haber un problema de sobre oferta el algunas rutas y operación inadecuadas, que tendrían solución sin necesidad de cambiar lo que hay por un nuevo sistema, que acarrearía, como ya está ocurriendo, un largo y costoso conflicto social en el Oriente Antioqueño por cuenta del capricho de un alcalde que va de salida.

Según los transportadores, no existen estudios técnicos que demuestren la necesidad de tal cambio y que puedan determinar, con precisión, el exceso de vehículos mediante análisis serios de oferta y demanda.  Y a través de métodos confiables, como auditorías externas, evaluar otras fuentes, además de la tarifa, que ayuden a cubrir los costos de la eliminación de la sobre oferta. Todo lo anterior con el objetivo de cumplir con parámetros de calidad en términos de seguridad, confiabilidad y oportunidad en la prestación del servicio.

Adicionalmente, los expertos recomiendan en ciudades de menos de 600 mil habitantes, ajustar la señalización vial a las normas aplicables, modernizar los sistemas semafóricos y optimizar su funcionamiento.  Mantener la señalización e infraestructura vial y de transporte en buenas condiciones y localizar y operar paraderos con criterios técnicos.

El documento Visión Colombia II centenario: 2019, que plantea la forma  de construir ciudades amables, para una sociedad más igualitaria y solidaria en lo referente al  transporte urbano para el mejoramiento en la prestación del servicio de transporte público colectivo de pasajeros, recomienda: “Para el desarrollo de planes de movilidad de ciudades con menos de 300.000 habitantes, se deberán desarrollar planes de movilidad en cada una de estas ciudades, encaminados a: fortalecer los organismos de tránsito municipal; llevar a cabo la señalización y demarcación vial; identificar, diseñar y construir facilidades para modos alternativos de transporte y espacios peatonales requeridos; y formular programas educativos sobre las normas del Código Nacional de Tránsito y movilidad segura.

Para las ciudades con población entre 300.000 y 600.000 habitantes se debe impulsar el desarrollo de proyectos de gestión de tráfico y transporte mediante el apoyo a los entes territoriales, para desarrollar estudios que permitan identificar las necesidades de reorganización y reestructuración de rutas de servicio público colectivo.

Estos estudios, como lo contempla ya el documento Conpes 3167, están orientados a implantar las medidas de bajo costo que permitan optimizar el uso de la infraestructura existente y volver más eficiente la operación del sistema. Dentro de las acciones se contemplan el mejoramiento de la señalización, información al usuario, estímulos al uso del transporte público y no motorizado, restricciones al uso del automóvil, programación semafórica centralizada, entre otros”.   

Para las ciudades grandes de más de 600.000 habitantes, se promoverá el desarrollo de Sistemas Integrados de Transporte Masivo, que obviamente, no es el caso de Rionegro.

Es evidente pues, que Rionegro no necesita del tal SONRÍO. Esta entelequia del alcalde Rendón, sin sustento técnico ni jurídico, creará más problemas de los que hay en el servicio de transporte, empezando por desplazar a centenares de empresarios del transporte que han contribuido al desarrollo de la región por años. ¡No hay derecho!

Es increíble que todo este alboroto esté sustentado en la afirmación  de que “El crecimiento acelerado del municipio exige de algunos cambios y de algunas modificaciones frente al cómo se comporta con ese desarrollo, nosotros hacemos algunos análisis frente a la oferta y la demanda de transporte, frente a los tiempos de recorrido, frente a la competitividad del mismo y hemos llegado a la conclusión de la necesidad de una reestructuración del sistema de transporte generando garantía del servicio en sectores donde hoy no los hay”.  (David Quintero Gerente de Somos).

“Algunos análisis”, dice sin rubor el funcionario de marras, para sustentar cambios en el sistema que en otras ciudades han sido precedidos de juiciosos estudios por parte de expertos y reconocidas universidades del País.  O como dijo en alguna entrevista el alcalde Rendón, “nos estamos adelantando al futuro”, tal vez envalentonado por el apoyo irrestricto que el Senador Uribe le ha manifestado.

Afloran muchas preguntas al respecto, pues de entrada, este litigio en desarrollo no beneficiaría al candidato a la alcaldía designado por el uribismo en Rionegro.  ¿Por qué no se han hecho los estudios pertinentes? Por qué el alcalde quiere, ¿“a la berraca” introducir el cambio de sistema, como dijo el abogado de los transportadores en rueda de prensa el pasado lunes?  ¿Por qué el interés de desplazar a transportadores nativos, para darle entrada a inversionistas foráneos?

El tema va para largo y mientras tanto, me atrevo, con mucho respeto, a dar dos recomendaciones:  a los transportadores, que se metan la mano al bolsillo y contraten un estudio serio para refutar, con cifras, “algunos análisis” de la administración.

Y a los rionegreros, que en las próximas elecciones voten al Concejo por candidatos que no vendan su independencia al alcalde de turno, vía facultades extraordinarias, que no olviden que su principal función es el control político.

* Las opiniones expresadas de los “columnistas” en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de DiariOriente.

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