Por: José Eliécer Palomino Rojas.

En la Ceja, Rionegro, Marinilla y otros municipios aledaños al oriente antioqueño, en un solo corazón, a una viva voz y en un mismo sentir, en unión con las grandes capitales del territorio Colombiano, los municipios pacíficos del oriente antioqueño, no fueron ajenos a las acciones de los cacerolazos.

Era las 7:00 PM del 21 de Noviembre, en donde los municipios entraron como en cadenas de frecuencias, para comenzar lentamente a organizarse y emitir sonidos, firmes, vigorosos, con energía de sangre nueva, apoyados por cacerolas, los jóvenes cejeños, guiados, y asistidos por el gran líder de Fecode Iván Rivas, quien a la vez les hacía hincapié que desde la decencia, la cordura y las acciones pacíficas, también se podía y debía reclamar, expresar el inconforme sentir de las atrevidas insinuaciones del gobierno, al crear o tener como cocimiento de arroz en bajo, las presuntas creaciones, promulgaciones de artículos, decretos, leyes, como: subidas de precios, limitaciones de derechos, reformas laborales y pensionales, que van en contravía y detrimento de la dignidad, calidad de vida, realización y prosperidad de las nuevas generaciones y de toda la esencia cívica humana, con actos más graves, que dichos decretos, leyes, artículitos, llevan a enriquecer cada día a unos pocos (los que lideran, administran y gozan del poder) y a la mayoría (la clase obrera, asalariada y trabajadora) los conducen hacia el abismo, la esclavitud, el hambre y a la desventura.

A medida que iban marchando los jóvenes por las calles del municipio, los amigos mirones, doctos en temas de política, expresaban: el despertar de la juventud, lleva a entender que quizás el sistema político que el gobierno o gobiernos diseñan para servir y atender a los intereses de las multinacionales y la clase financiera, sin percatarse que dejan en el abandono, los intereses de la clase obrera, trabajadora, es lo que hace caer las escamas de los ojos en la juventud cejeña, y jóvenes en general de las grandes ciudades y de todo el planeta tierra, para visualizar que Colombia es un país muy rico, pero que las riquezas, halladas, explotadas y en vía de explotación, tales riquezas las estan desvirtuando con la supuesta deuda externa, donde ésta, paulatinamente, va consumiendo al país, como aquel cáncer que no deja en paz a las personas que lo padecen, hasta tanto no hace metástasis, para hacerlo desaparecer, así sera la deuda externa de los países que la padecen en donde poco a poco se los irá consumiendo hasta hacerles perder y desaparecer su poder y autonomía original.

Es hora de apoyar el despertar y esplendor de la juventud, pero ayudándolos a comprender que la guerra no se debe atacar con guerra, que la guerra se ataca con la sintonización y melodía de paz, solidaridad, entendimiento, conocimiento, con manos y brazos entrelazados, para visualizar las similitudes, dejando a un lado las diferencias, porque todos somos pueblo, todos somos Colombia, todos somos Nación, y que la comprensión, el diálogo, el entendimiento, es lo que atrae consigo, una verdadera estabilidad emocional, social en Paz.

Que el acto de gobernar sea tal que, comprendan los líderes de las naciones que: la justicia social nace desde el amor para consigo mismo, hasta hacerlo extenso, hacia el amor del otro; para que con ello se impida el incremento de la caótica y definitiva ruptura entre la iglesia, el pueblo, las élites, y así con ello se armonice la sociedad, medioambiente, la cultura, la educación, la economía, la salud, el empleo, la libertad y la autoridad, en donde la comunidad, el pueblo, se sientan satisfechos en sus necesidades básicas pero con futuro próspero.

Está bien que el gobierno Colombiano, propenda velar por el orden, por la protección, custodia de los lugares emblemáticos, de las ciudades, de los bienes públicos, y de cuidar su imagen de mandatario ante los demás países, pero que no olvide que al usar las tanquetas y personal del Esmad, está atropellando, silenciando, oprimiendo lo más vital y sagrado(Ser Humano), creado y otorgado para administrar también la creación, por aquel Ser Superior llamado Dios. Que ya caida las escamas de los ojos de los jóvenes, ya no habrá tinieblas, ni oscuridad en ellos, sino emprendimiento, liderazgo, luz para salir en busca de la protección de nuestra amada patria del Sagrado Corazón de Jesús nuestra hermosa y gran Colombia.

* Las opiniones expresadas de los “columnistas” en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de DiariOriente

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