Por: José Eliécer Palomino Rojas.

El lenguaje monosilábico corresponde a la formación del cuerpo del lenguaje, aún sin coherencia y fluidez. De ahí, al niño se le debe ayudar a pronunciar bien las palabras y no pronunciarle palabras a medio sonido, o como se dice popularmente a media lengua, ejemplo: si el niño empieza a decir pa, se debe ayudar a pronunciar y completar la palabra Papá; y no paaaa, si el niño va empezar a decir maa, se le debe completar la pronunciación mamá y no maa. Etc.

El articular sonidos monosilábicos como los primeros sonidos que emiten los niños en cualquier cultura (Egipcia, Griega, Islámica “a”, “e”, “i”, “o”, “u”), algunas veces compuestos por una vocal, o una vocal y una consonante, supone el desarrollo paralelo de la capacidad razonadora.

Podriamos decir que el ser humano imita sonidos porque siente. Es importante hacer hincapié que el lenguaje humano no es una evolución del lenguaje de los simios, quienes por su habilidad onomatopéyica harían lo posible en imitar sonidos de animales o, en general, de los fenómenos naturales ( truenos, terremotos), para poder formar sonidos.

Teorías como la onomatopeya expone que en tal sentido los seres humanos percibían sonidos para posteriormente imitarlos. Y la teoría de las expresiones afectivas que afirma: el ser humano emite exclamaciones, frente al asombro que le produce la naturaleza, la belleza de lo que le rodea, o acciones de sus semejantes que si bien pudo ser el origen del lenguaje para otros no; porque el lenguaje fue posible debido a que el ser humano adoptó órganos de su cuerpo, para poder imitar sonidos y por tanto construir lenguaje.

Es de resaltar que el lenguaje de las primeras subtribus homínidas, pudo ser gestual (mímesis), acompañado de gestos dotados de un valor simbólico, que permitía producir las tres vocales llamadas universales ( “a”, “i”, “u”), las cuales son faciles de producir con claridad por el oído humano, pues son unos sonidos menos nasalizados que otros, como en el caso de los primeros homínidos quienes serían seres emocionales que sentían, expresaban e interpretaban emociones para lograr socializarse.

Según esas apreciaciones, teóricas divergen, ya que el humano sapiens sapiens, tiene una capacidad innata para el lenguaje, buscando expresar sentimientos y las ideas de múltiples formas, entre ellas la música. Es posible que siga vigente la pregunta: ¿cuándo y dónde se originó el lenguaje?

 

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