ANKARA, Turquía — Un hombre armado vestido de traje y corbata asesinó a disparos al embajador de Rusia en Turquía el lunes y luego gritó lemas sobre la guerra civil en Siria, dijo un fotógrafo de The Associated Press que presenció el ataque.

El fotógrafo estaba en una muestra de fotografía en la capital turca en el momento en que el hombre atacó al embajador. En Moscú, el Ministerio de Asuntos Exteriores informó que el diplomático falleció.

“Hoy es un día trágico en la historia de nuestro país y la diplomacia rusa”, dijo la portavoz del ministerio ruso, Maria Zakharova.

“El embajador Karlov había hecho muchas contribuciones personales al desarrollo de los vínculos con Turquía. Ha hecho bastante para superar una crisis en las relaciones bilaterales”, agregó. “Fue un hombre que puso su corazón y espíritu en este trabajo. Es una pérdida terrible para nosotros y también para el mundo”.

Karlov, de 62 años, llevaba unos minutos pronunciando un discurso durante la exposición auspiciada por la embajada en Ankara, cuando el agresor abrió fuego al menos ocho veces, de acuerdo con el fotógrafo de la AP que estaba entre el público.

“¡No olviden Aleppo, no olviden Siria!”, gritó el hombre en turco en referencia a la ciudad siria donde los bombardeos rusos han contribuido a expulsar a los rebeldes de sectores que habían ocupado durante la guerra.

El atacante también gritó “Alahú Akbar”, la frase en árabe que significa “Dios es grande”. También dijo en árabe: “Somos los descendientes de aquellos que apoyaron al profeta Mahoma para la yihad”.

El hombre armado se acercó a Karlov, que quedó tendido en el piso, y lo baleó una vez más a corta distancia, según el fotógrafo.

El atentado sucedió un día antes de una reunión prevista entre los ministros del exterior y de defensa de Rusia, Turquía e Irán en Moscú para discutir la guerra en Siria. También sucede en medio de protestas en Turquía en contra de la participación de Rusia en la guerra en Siria. Los gobiernos de Rusia y Turquía, a pesar de apoyar a bandos distintos en el conflicto, han estado colaborando en la evacuación de la población civil en Alepo.

Los vínculos entre Rusia y Turquía se deterioraron debido al derribo de un avión ruso en la frontera siria en noviembre de 2015, pero la disculpa que Ankara presentó a principios de año contribuyó a superar la disputa.

Los gobernantes de ambos países, los presidentes Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan, han sostenido en los últimos meses varias reuniones y han conversado por teléfono con frecuencia.

Rusia y Turquía han auspiciado de manera conjunta el desalojo de civiles y rebeldes en Aleppo, y también han considerado organizar una nueva ronda de negociaciones de paz en Astaná, la capital de Kazajistán.

Fuente: NYTimes.com

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