435 mts de largo por 4.05 de ancho, azul y dividida en 4 carriles, así es la nueva pista atlética del municpio de Rionegro.

El espacio deportivo, ubicado al interior del estadio Alberto Grisales, se convierte en la más reciente obra en favor de la actividad física y el deporte recreativo y competitivo del municipio.

“Rionegro siempre marcará diferencia a nivel deportivo y ya le debiamos un espacio de esta magnitud, a los amantes del atletismo”, un espacio que Ferney Cardona Echeverri, gerente del IMER se soñaba rescatar.

Fue una inversión cercana a los 1500 millones de pesos, en donde además se incluyó el nuevo enmallado de la tribuna oriental y gracias al buen uso de los recursos, también se lograron realizar un par de obras complementarias.

“Es importante mencionar que pudimos hacer otras intervenciones, sin necesidad de adicionar costos. Es el caso de la pintura en varios puntos del estadio y la compra de los bancos de suplentes”, agregó el dirigente deportivo.

De esta manera, el estadio Alberto Grisales, continúa renovando su apariencia, dejando atrás una pista con más de 50 años, hecha en Carbonilla (mezcla de polvo de ladrillo, tierra negra y carboncillo).

“A la antigua pista se le realizó una intervención, para poder recibir las competencias atléticas de los Juegos Departamentales del año 1988, pero a causa del invierno no se pudo terminar y debieron realizarse en Comfama”, recuerda Hernando Sepúlveda, profesional universitario de deporte en el IMER.

Además evocó el tiempo en el que en la vereda Barro Blanco, hubo un estadio de atletismo, que finalmente se convirtió en una cancha de fútbol.

Un nuevo espacio de entrenamiento para profesionales, amateurs, práctica de actividad física y procesos en centros de iniciación y formación deportiva del municipio.

Con estas intervenciones, el IMER espera que la comunidad se continúe empoderando de los escenarios deportivos.

Fotos: Imer Rionegro

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