La crisis de Hidroituango cambiaría los planes de compras de la compañía a mediano plazo, según el gerente de la empresa.

La junta directiva de Empresas Públicas de Medellín (EPM) autorizó a la administración de la compañía para analizar y evaluar eventuales enajenaciones en empresas controladas y no controladas en Colombia y en el exterior hasta por un valor de $3 billones.

“Con esta autorización, la junta busca tener a su disposición todas las alternativas de fondeo de recursos que le permitan tomar decisiones oportunas y continuar con los planes de inversión, operación y servicio de la deuda, teniendo en cuenta los efectos que tendrá la situación presentada en Hidroituango”, aseguró la firma antioqueña propiedad del municipio de Medellín.

A diciembre de 2017, las inversiones en filiales y subsidiarias de EPM ascendieron a $9,3 billones.

Además, la compañía cuenta con una caja de $1,4 billones y líneas de crédito aprobadas y sin desembolsar por $1.300 millones.

“Aunque esta crisis no genera una afectación financiera grave, la enajenación sí podría estar relacionada. Sin embargo, se trata de un proceso normal que hacen las compañías para buscar oportunidades dentro del mismo sector, analizar qué activos no están en línea con la dirección de la empresa o cuáles de ellos no son rentables. Se busca capital para reforzar las actividades. El proceso es muy sencillo: una banca de inversión valora los activos y luego se definen las modalidades de venta”, manifestó Diego Franco, director de Franco Capital Group.

El gerente de EPM, Jorge Londoño de la Cuesta, aseguró que la crisis de Hidroituango cambiaría los planes de compras de la compañía a mediano plazo.

Mencionó que es posible que las calificadoras le disminuyan la nota a la empresa, pero que no cree que las finanzas de la compañía se vean amenazadas.

Algunas filiales nacionales de EPM en agua, saneamiento, y energía se destacan Aguas del Oriente Antioqueño, Aguas de Malambo o Emvarias.

Fuente: @Colprensa Agencia de noticias de Colombia.

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