“Son obsesivos y arbitrarios”, dicen víctimas de procesos de demolición que adelantó la administración municipal durante los últimos 3 años. Buena parte de las familias son personas humildes y desplazados que han sido revictimizados. El periódico La Prensa documentó un nuevo caso donde se evidencia un atropello más por parte de servidores públicos.

Arely Monsalve Posada, es una de las personas a quien el municipio de Rionegro, además de adelantar un proceso irregular de demolición, le tumbó dos de tres pisos donde había construido algunos apartamentos para arrendar, y en el que ella, su esposo y su hija de 9 años, también vivían.

Hace 17 años, esta mujer llegó de Andes, Antioquia, a la vereda Barro Blanco en Rionegro, donde años después de pagar arriendo, logró comprar, junto a su esposo Fabio Acevedo, un pequeño lote que le costó $ 3´500.000. Inicialmente construyeron el primer piso con un baño, el techo y las paredes, allí vivieron por un tiempo mientras construían el segundo piso con dos apartamentos. Arely convirtió uno de los apartamentos del segundo piso, en su nueva vivienda, y los otros, en una fuente de ingreso; sin embargo, esto no pareció ser suficiente, Arely y su esposo decidieron construir un tercer piso para aumentar sus ingresos, sin saber que más adelante le traería problemas con la administración municipal.

Arely se enteró de que una de sus vecinas la había denunciado ante la inspección, pues, según ella, “iba a amontonar mucha gente ahí, y como allá no hay alcantarillado, sino, pozo séptico, la señora no quería que hubiera tanta gente porque el pozo séptico se iba a llenar e iba a empezar a regar aguas y esto le afectaría a ella por su ubicación, entonces yo mandé a hacer otro pozo séptico con mejores materiales, pero ya ella había hecho la denuncia”.

El 15 de marzo del año 2018, la inspección les envió la notificación de demolición de los pisos dos y tres, en el que, por error, se declaró como infractor, a su esposo Fabio Acevedo, quien no era el propietario legal de los inmuebles. “Durante el proceso que se adelantó en la inspección de policía se me vulneró el derecho al debido proceso y acceso a la justicia, en el entendido de que me hice presente para informar que yo era la dueña y responsable de la obra, pero no se me permitió hacer parte del proceso y continuaron adelantándolo en contra de mi esposo, que no es el dueño ni el responsable, y que ante el temor de que me demolieran la construcción, aceptó la responsabilidad”, expresó Arely.

El día en que inicialmente se notificó la demolición, los encargados no se presentaron, y un año después, el 13 de marzo de 2019, llegó nuevamente el comunicado. Arely se presentó a la inspección con el fin de pedir unos días más, pues su esposo no se encontraba en ese momento, y también para notificarle a la inspectora que ella se encargaría de demoler por sus propios medios, el espacio requerido. “Yo demolí, junto a una vecina que vivía en uno de los apartamentos, veintiún metros cuadrados del segundo y tercer piso. Demolimos la mitad de cada apartamento porque el tercero era de 44 m2 y el segundo de 42, o sea que había que tumbar mitad y mitad”, agregó.

Ocho días después, la inspectora fue a la casa de Arely para verificar su demolición, pero no le pareció suficiente y les demolió la otra parte: todo el tercer piso, y mitad del segundo.

Luego de este suceso, Arely conoció al abogado Adadier Perdomo, quien actualmente lleva su caso, pues, según ella, hay varios motivos de este proceso que se puede llevar a lo jurídico. “El abogado me dijo que reclamarían por lo que no me demolieron a mí, sino a mi esposo, también porque ellos se llevaron la madera, el techo y todo lo que demolieron, y por daños psicológicos, porque mi niña de nueve años hasta se me enfermó, le dio neumonía, y estuvo como 20 días enferma en la casa”.

Ante esto, el abogado Adadier, manifestó que “este caso sucedió en la vereda Barro Blanco, allá fueron y les hicieron la demolición y les incautaron todas las cositas que tenían, los dejaron prácticamente en la calle, y está pendiente de que le embarguen y le rematen por la multa de la presunta infracción. Este es un proceso irregular procesalmente hablando. El titular de dominio, es la señora Arely, ella es la dueña del predio porque tiene la escritura y el certificado de libertad y tradición, y resulta que el proceso se lo adelantaron al esposo, por lo tanto, ahí hay una falta de legitimación en la causa por pasiva”.

Finalmente, Arely está pendiente de otra presunta demolición, pues a raíz de esta, las lluvias se le estaban filtrando a los apartamentos y tuvo que construir un techo más alto, por lo que su vecina volvió a denunciarla ante la inspección, con la justificación de que ella volvería a construir más apartamentos.

Casos como estos hacen parte de procesos jurídicos adelantados por ciudadanos radicados en Rionegro, personas humildes que hoy frente a las arbitrariedades de la Alcaldía y sus funcionarios esperan justicia y oportunidades para ser escuchados.

Por: laprensaoriente.info

Fotos: Cortesía

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